Los meses de diciembre y enero son en los que más gente podemos encontrar en las diferentes bibliotecas de Salamanca. Debido a los exámenes, muchos estudiantes y opositores deciden estudiar en ellas esperando temperaturas agradables en las mismas.
A través de las redes sociales, el usuario @laleycivera han transmitido sus quejas alegando, de forma irónica, que se encuentran “una temperatura más baja que la propia calle, de menos tres grados” y que “va a hacer un mes desde que se rompió la calefacción”.

Del mismo modo, ha añadido que “los estudiantes y opositores tenemos que tirar de abrigos, mantas, ropa térmica y calefactores traídos de casa”, algo que ha preocupado y mucho a los estudiantes que ven como una necesidad temprana la solución a este problema.




