Un nuevo estudio liderado por el Centro de Investigación del Cáncer (CSIC, USAL, FICUS) ha
descubierto la utilidad de una combinación concreta de fármacos a la hora de reforzar el
efecto de los tratamientos dirigidos contra la leucemia mieloide crónica.
El trabajo, publicado en acceso abierto en Cell Death & Disease, ha sido coordinado por Rosula
García-Navas y Eugenio Santos, investigadores del Centro de Investigación del Cáncer y del
CIBERONC.
Así lo informan desde la Universidad de Salamanca, cuya investigación demostró que la
combinación del compuesto experimental BI-3406 con imatinib y otros fármacos reduce
células madre leucémicas y restaura, al menos parcialmente, la sensibilidad al fármaco imatinib
en muestras procedentes de pacientes con resistencia clínica.
De esta manera, el hecho de combinar imatinib, compuesto utilizado habitualmente en el
tratamiento de la leucemia, con los citados fármacos, potencia la proteína SOS1 y refuerza así
el efecto de los tratamientos dirigidos contradicha enfermedad.
La importancia de este descubrimiento recae en que, de media, entre un 15 y un 20% de los
pacientes desarrolla resistencia o intolerancia a los tratamientos normalmente
utilizados.
Además, pueden persistir en la médula ósea poblaciones de células madre
leucémicas capaces de mantener la enfermedad a largo plazo. Así, la resistencia y la
persistencia de estas células continúan siendo dos de los principales retos en el tratamiento de
la leucemia mieloide crónica.



