La Universidad de Salamanca ha estrechado sus vínculos históricos con Irlanda con la visita institucional del embajador del país en España, Brian Glynn, que ha participado este miércoles en varios actos con motivo de la presidencia irlandesa del Consejo de la Unión Europea durante el segundo semestre de 2026.
Uno de los momentos más simbólicos de la jornada ha sido la entrega de la llave de la Biblioteca del Colegio de los Irlandeses, que el embajador ha devuelto a Salamanca después de que fuera trasladada a Irlanda en 1954, cuando cerró esta institución vinculada a la Universidad.
La visita ha comenzado en la Biblioteca General Histórica de la USAL y ha continuado en el Colegio Arzobispo Fonseca, también conocido como Colegio de los Irlandeses, donde se ha celebrado la presentación del libro ‘Don Quijote de Dublín / Don Quixote from Dublin’, publicado por Ediciones Universidad de Salamanca.
La obra es una creación teatral del actor, director y dramaturgo irlandés Denis Rafter, con edición y estudio introductorio del profesor de la Universidad de Salamanca Javier Burguillo López. El acto ha contado con la presencia del vicerrector de Investigación y director de Ediciones Universidad de Salamanca, José Miguel Mateos Roco.
La publicación traslada la figura de don Quijote a los paisajes irlandeses a través de un personaje inspirado en la tradición de los antiguos narradores celtas. Fascinado por las aventuras del caballero de Cervantes, decide seguir sus pasos para combatir las injusticias y ayudar a los más vulnerables.
Con una combinación de humor, música y emoción, la obra aborda valores como la solidaridad, la dignidad humana y la defensa de los más desfavorecidos. Para Mateos Roco, su publicación no solo amplía el catálogo de la editorial universitaria, sino que también refuerza los lazos culturales e intelectuales entre España e Irlanda.
Una relación que se remonta al siglo XVI
El Colegio de los Irlandeses constituye uno de los principales símbolos de la relación histórica entre Salamanca e Irlanda. Fundado en 1592, sirvió como lugar de acogida y formación para estudiantes irlandeses fuera de su país de origen. La institución permaneció abierta hasta 1954, cuando cerró sus puertas y la llave de su biblioteca fue trasladada a Irlanda.
Más de siete décadas después, Brian Glynn ha llevado de vuelta la llave a Salamanca tras encontrarla en la caja fuerte de la Embajada de Irlanda en España.
Durante el acto, el embajador ha recordado la importancia de Salamanca para los irlandeses y el papel que desempeñó el edificio como lugar de acogida lejos de su tierra natal.
Por su parte, Mateos Roco ha destacado que el Colegio Arzobispo Fonseca refleja una relación entre la Universidad de Salamanca e Irlanda que se remonta a finales del siglo XVI, marcada por la acogida, el intercambio académico y la hermandad cultural.
La devolución de la llave se ha convertido así en un gesto simbólico para reivindicar una relación que continúa vigente a través de la colaboración académica y cultural entre ambos países.



