Los cazadores podrán combinar el precinto digital con la modalidad manual en Castilla y León. Así lo ha anunciado en la tarde de este miércoles el consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, tras mantener una reunión con los responsables de la Federación de Caza de Castilla y León.
Lo que se pretende con esto es que la brecha digital no suponga un impedimento para la realización de la actividad cinegética.
El consejero también ha expresado la necesidad de que los cazadores "sean reconocidos socialmente como actores y colaboradores necesarios en la gestión del territorio y en el control preventivo de los daños que determinadas especies cinegéticas ocasionan a la agricultura, la ganadería y la seguridad vial". También ha destacado la importante labor que desarrollan los cazadores en la gestión de las poblaciones de ungulados silvestres, conejos y determinadas especies de avifauna, contribuyendo al equilibrio poblacional y a la reducción de los perjuicios que ocasionan.

Desde la Consejería se ha trasladado el compromiso de impulsar las figuras del coto colaborador y del cazador colaborador "como instrumentos de cooperación entre la administración y el sector".
Igualmente, desde Agricultura han reiterado la firmeza de la Junta en la defensa del mantenimiento de determinadas especies de aves cinegéticas y ha abordado la problemática ocasionada por determinadas especies de caza menor, como el conejo, la paloma bravía o la paloma torcaz, responsables de importantes daños en algunas comarcas sobre cultivos como los cereales, la remolacha o el viñedo.
Por último, el consejero ha ratificado la autorización para el uso de visores nocturnos en jabalí, estando permitidos siempre que sea autorizada por el titular del coto.




