Una explotación de ovino de Pereña de la Ribera ha vuelto a ser el blanco de un ataque de lobos en la zona.
Hace solo un mes que el ganadero Juan Antonio Sánchez Cuadrado notificó a Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León otro ataque por lobo. En aquella ocasión fueron nueve las ovejas afectadas.
Ahora, tras el último ataque sufrido que ha tenido lugar durante la noche de este martes 18 de agosto, son cuatro las ovejas malheridas y una muerta. Los otros ataques tuvieron lugar entre mayo y julio.

El ganadero se muestra desconcertado y también preocupado por la situación a la que se están teniendo que enfrentar en esta zona, pues en su caso lleva ya cuatro ataques en lo que va de año y unas 20 ovejas afectadas entre heridas y muertas. Las pérdidas, asegura, serán más puesto que las ovejas que han sido heridas esta noche tienen mordidas en el cuello, una zona que provoca que los animales se mueran en los siguientes días al ataque.
La situación que están viviendo frente a la presencia del lobo dice que es "insostenible" porque el ataque no se está produciendo a campo abierto sino dentro de un vallado. "Las ovejas estaban encerradas en un corral de mallazo de dos metros de alto donde las metemos por las tardes y las sacamos por la mañana. Hacemos corrales cada vez que cambiamos a los animales de finca pero estamos viendo que no sirven de nada", concluye.

Este no es, sin embargo, un ataque aislado. Juan Antonio cuenta que otros ganaderos de la comarca de Vitigudino también han notificado ataques a ovejas y terneros en los últimos meses.
Cuando comenzaron los ataques, los ganaderos pensaban que se trataba de un lobo en solitario, pero ahora la sospecha se extiende a que son varios los que atacan: "Hay gente que dice que han visto a una loba con crías. Por eso pensamos que ya son varios los lobos que están atacando a nuestro ganado porque antes mataban un par de ellas y se las comían, ahora a la mayoría las muerden por morder ya. Puede que se traten de lobos jóvenes que están aprendiendo a cazar".
Otro de los puntos que resalta este ganadero de Pereña es que en los primeros ataques que sufrió entre septiembre y octubre del año pasado, enseguida recibió una carta de Medio Ambiente con el pago que se le iba a realizar por el ataque de lobo. Sin embargo, no ha vuelto a recibir ninguna notificación tras los últimos : "De las ovejas que me ha matado este año el lobo no me han pagado ninguna todavía, ni me ha llegado la carta".



