Agosto transforma la provincia. Salamanca capital mantiene su actividad, mientras numerosos municipios reciben durante semanas a familias que regresan, visitantes y vecinos que pasan buena parte del verano en sus pueblos.
Ese movimiento de población también tiene reflejo en las necesidades sanitarias. Cambian los horarios, los desplazamientos y las rutinas; aparecen dudas sobre tratamientos, conservación de medicamentos, receta electrónica o pequeñas incidencias de salud propias de esta época.



