El área de salud de Comisiones Obreras ha elaborado un informe en el que ha constatado que una de cada tres muertes por cáncer de piel se producen en entornos laborales, una problemática por la que han pedido reconocer esta afección como enfermedad profesional.
Todo esto avalado además por una investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicada en 2023. En el propio estudio, se ha señalado que la radiación ultravioleta solar es el tercer cancerígeno ocupacional, solamente por detrás del amianto y el polvo de sílice.
Asimismo, también han explicado que entre 2000 y 2019, las muertes por cáncer de piel no melanoma atribuibles a la exposición solar durante el trabajo aumentaron un 88%, al pasar de 10.088 a 18.960 fallecimientos.
Así pues, desde Comisiones Obreras han reclamado reforzar la prevención ante la exposición solar, sobre todo a agricultores, trabajadores de la construcción y carreteras, pescadores, jardineros y personal de limpieza viaria o recogida de residuos.
Entre las medidas que podrían fomentar las empresas para identificar y evaluar el riesgo ante la exposición al sol están limitar la las horas de mayor radiación, habilitar zonas de sombra, proporcionar ropa y equipos de protección adecuados, o garantizar la formación e información de las personas trabajadoras.
La fuerza sindical ha trasladado al Instituto Nacional de la Seguridad Social reconocer como enfermedad laboral el cáncer de piel no melanoma.



