La lucha contra la sarna sarcóptica en la cabra montés impulsa una investigación para desarrollar tratamientos que sean aplicables a pie de campo.
Esta se trata de una enfermedad que en algunos puntos de España está poniendo en jaque a esta especie que hasta hace unos años solamente habitaba en la península ibérica. Por eso, la Fundación Artemisan, en conjunto con la organización de cazadores Safari Club International y la asociación APTCE se encuentran recaudando fondos para comenzar a trabajar en las diferentes líneas de investigación que ya han puesto sobre la mesa y que permitirán desarrollar por primera vez en España, un enfoque sistemático para abordar la enfermedad en la especie, contando con la colaboración de científicos, veterinarios, gestores de fauna y entidades del sector cinegético.
Luis Fernando Villanueva, director de la Fundación Artemisan, indica que esta enfermedad es una infección zoonótica de la piel causada por un ácaro de la familia Sarcoptidiae que puede afectar tanto a animales como a humanos. En el caso de animales silvestres, a parte de la cabra montés pone el ejemplo de otras especies en las que ha sido detectada sarna como los zorros o los tejones.

Explica que hace cuatro años se hizo un estudio de la situación de esta enfermedad en todo el territorio español y se vio una afectación importante centrada en la parte este del país, en Cataluña, Aragón y la Comunidad Valenciana, y también en la zona sur de Andalucía. Desde hace un año y medio se lleva trabajando en el desarrollo de este proyecto que frene el avance de esta enfermedad y que permita que los tratamientos se trasladen de forma eficaz al campo, donde su aplicación tiene que ser práctica; en estos momentos se encuentran en la fase de recaudación de fondos al tratarse de un proyecto nuevo.
La puesta en marcha de esta investigación es vital, pues como bien describe Luis Fernando “el papel que juega la cabra montés en la diversidad es muy importante ya que es una especie que genera muchos beneficios sociales, ecológicos y económicos porque es una especie que genera grandes ingresos para los ayuntamientos de la zona a través de subastas y ventas de los precintos de caza”.
Para conocer la situación de esta enfermedad sobre el mapa, describe cuáles son las zonas donde la enfermedad tiene un estado más grave. “La población más afectada de cabra montés en España se encuentra en Maestrazgo, dentro de la comarca aragonesa, situada al este de la provincia de Teruel. Aquí la afección de animales muertos es dramática porque en poblaciones sanas en un periodo de tiempo muy corto afectó a miles de animales”.
Preguntado por el estado de salud de la población de cabra montés que habita en la provincia de Salamanca, relata que entre 2020-2022 se tomaron muestras de un posible caso de sarna en un ejemplar macho en Las Batuecas igual que en otro macho en la Sierra Madrona, en Ciudad Real. Ambos casos resultaron ser puntuales, ya que finalmente no se observaron indicadores alarmantes en la compatibilidad con la enfermedad. Después de esto, en la toma de muestras de las pieles de otros ejemplares abatidos tampoco se registró indicios de sarna sarcóptica por lo que la comunidad científica borró del mapa estos casos al no haber una continuidad, por eso ahora mismo, “Castilla y León está libre de sarna”.

Pese a esta noticia positiva en el caso de nuestra Comunidad, el director de Artemisan insiste en que “hay que seguir insistiendo en que hay que incrementar la vigilancia, la monitorización de la especie y la recogida de muestras en los animales abatidos como una herramienta de prevención para evitar que se produzcan brotes”.
En el caso del contagio de esta enfermedad, indica que lo más común es que salte de explotaciones con animales domésticos a los salvajes. En este contexto explica que “el gran brote que hubo en la zona de Aragón vino de una cabra doméstica, por eso es tan importante la parte de la prevención. Hay que hacer una llamada comunitaria para la preservación de esta especie que cuenta con un núcleo de población tan importante como es el de la Sierra de Gredos, donde hay cuatro subespecies de cabra montés, siendo una región que en este ámbito es la joya de la corona”.
Además, la cabra montés es una especie originaria de la Península Ibérica, donde hasta no hace muchos años este era el único lugar del mundo donde habitaba, por eso es una especie tan valorada por cazadores extranjeros que vienen a abatir ejemplares, por ejemplo, desde Estados Unidos. “Ahora mismo la cabra montés no es una especie exclusiva de la Península Ibérica, aunque debería de serlo.
Hace unos años se tomó la decisión de trasladar algunos ejemplares que habitaban en la Sierra de Guadarrama, provenientes de Gredos, a los pirineos franceses”, afirma.
Por último, Luis Fernando Villanueva da a conocer cuáles son las líneas de investigación que componen este proyecto, que permitirá tener un mayor conocimiento de la enfermedad, y así mismo un mayor control.
Líneas de investigación
Estos proyectos que son independientes, pero a la vez transversales constan de la posibilidad de desarrollar tratamientos farmacológicos, como una de las líneas más destacadas: “Existen tratamientos contra la sarna como los que se han aplicado en cabra doméstica, con la dificultad de que es un tratamiento de aplicación de doble dosis al mismo animal en un periodo concreto de tiempo. Hacer eso a un animal silvestre es complejo, no es posible, además de que también tienen consecuencias ecológicas que nos hace tender a desarrollar una metodología de tratamientos nuevos. Sabemos que hay tratamientos con monodosis y la idea es testar estos tratamientos en cabra montés, ya que un solo tratamiento sería más factible”.
Otras de las líneas de desarrollo, explica, estaría basada en bacterias y aceites esenciales, que de hecho sería la primera línea del proyecto que está a punto de empezar: “La idea es coordinar a los diferentes equipos de investigación, que ya los hemos reunido, y el objetivo es acaparar toda la experiencia. Digamos que la primera fase sería una línea más de laboratorio y después habría una segunda fase para tratar en campo”.
La tercera línea es de caracterización genética y evaluación de la resistencia antiparásitos, que consiste en hacer un muestreo a escala nacional en cabra montés y doméstica para conocer mejor la genética. Por último, estaría el diseño de un sistema de administración que consiste en encontrar la fórmula para ver cómo se va a hacer el tratamiento en el campo, desarrollar un sistema experimental.
Matiza que este tipo de investigaciones no es a corto plazo, aunque el objetivo es empezar a final de año con el trabajo en campo, dependiendo siempre de los resultados obtenidos y de si cuentan con las instalaciones que ya han visitado en Andalucía, Cataluña y Aragón o si tienen que construir unas de nuevo. También, expresa que “no podemos pensar en que, en una enfermedad de este tipo, un tratamiento te va a dar una erradicación total. En función del grado de afección, los estudios hablan que unos animales se afectan más que otros como, por ejemplo, los machos adultos, pero todo esto debería ser parte de los resultados que tengamos en un futuro”.




