Parece que la apuesta por el girasol sigue aumentando en Salamanca. Tan solo el pasado año, la superficie aumentó un 40 por ciento, superando las 29.900 hectáreas de este tipo de cultivo que le ha ido ganando terreno a los de secano debido a que implica unos costes de producción mucho más bajos, creciendo el interés, lógicamente, entre los agricultores charros.
La superficie alcanza actualmente las 29.904 hectáreas en 2026, frente a las 21.352 del año anterior, un incremento que supone un crecimiento del 40 por ciento y que refleja el interés por una alternativa al cereal.
Entre las ventajas de este tipo de producto se encuentran sus menores necesidades de fertilizantes y productos fitosanitarios, así como su contribución a mejorar las rotaciones agrícolas. Por otro lado, la evolución de los precios en esta materia también ha favorecido la incorporación del girasol en las explotaciones agrícolas de la provincia salmantina.



