El incendio declarado el pasado miércoles en Veguellina, localidad perteneciente al municipio de Villafranca del Bierzo, ha arrasado ya 1.330 hectáreas y mantiene desalojadas las poblaciones de Moreda, San Pedro de Olleros y Prado de Somoza.

La vicepresidenta de la Junta de Castilla y León, Isabel Blanco, ha informado este sábado de la evolución del fuego durante su visita al Puesto de Mando Avanzado instalado en Villafranca del Bierzo, donde ha asegurado que los efectivos están logrando contener el avance de las llamas.
La mayor parte de la superficie afectada, unas 1.100 hectáreas, ardió entre el miércoles y el jueves. A pesar de la mejora en la evolución del incendio, los desalojos continúan activos por precaución debido a las altas temperaturas y al elevado riesgo existente.
“Se está haciendo un esfuerzo muy importante”, ha señalado Blanco, quien ha agradecido la labor de los bomberos forestales, la Unidad Militar de Emergencias (UME), la Guardia Civil, Protección Civil y los dispositivos desplazados desde otros puntos de España y de otros países.
En el operativo participan actualmente más de 250 personas y 15 medios aéreos. “La noche ha sido buena”, ha destacado la vicepresidenta, que ha insistido en la necesidad de extremar la prudencia ante la complicada situación de riesgo de incendios que vive Castilla y León.
“Precaución, prevención y hacer caso a las recomendaciones. Está siendo un verano complicado”, ha remarcado.
Blanco también ha recordado que la Comunidad afronta un verano con numerosos incendios, entre ellos los registrados en Ávila y Fermoselle, además de los declarados en distintos puntos de la provincia de León, que actualmente se encuentran controlados.
Ayudas para las zonas afectadas
La Junta de Castilla y León ha aprobado un paquete inicial de ayudas de entre 80 y 90 millones de euros para los municipios afectados por los incendios, una cantidad que se ampliará en función de las necesidades.
Estas ayudas estarán destinadas a las familias afectadas, la reconstrucción de viviendas y el apoyo a ganaderos, apicultores y agricultores, además de la recuperación de zonas con más de 500 hectáreas dañadas.
La vicepresidenta ha señalado especialmente el caso de Ávila, donde se pondrá en marcha un plan de revitalización, y ha asegurado que la Junta estará junto a las familias para ayudar tanto en la recuperación material como en el impacto emocional que supone regresar a sus hogares tras un incendio.
Por último, Isabel Blanco ha destacado la coordinación entre todos los equipos desplegados y ha confirmado que no se ha producido ningún incidente entre las personas desalojadas y desplazadas.



