El Guijuelo se ha puesto en marcha este jueves con la primera sesión de pretemporada. No habido entrenamiento como tal pero sí se ha producido una primera toma de contacto entre el cuerpo técnico liderado por Jordi Fabregat y una docena de futbolistas, la mitad de ellos con la continuidad bajo el brazo (Jonathan, Manu Dimas, Luque, Raúl Ruiz, Carmona y Ayala) y la otra mitad han sido nuevos fichajes (Omar Fleitas, Cifo, Kevin García, Eneko, Abel y Sergio Rivera)
Revisiones médicas de los futbolistas asistentes y una charla técnica del míster han copado la mañana en el Municipal de Guijuelo. Este viernes tendrá lugar el primer entrenamiento con todos ellos, más los que se sumen, los que suben del filial y los que están a prueba. El sábado también habrá entrenamiento, descanso el domingo y el lunes comenzarán las sesiones dobles. Citas para las que el míster espera contar ya con el meta Kike Royo, aunque no la ha confirmado.
Jordi Fabregat ha fijado como objetivo la permanencia en la categoría aunque no cierra puertas a nada. “Yo quiero conseguir los primeros tres puntos. A partir de ahí lo primero es sumar los 45 puntos que normalmente te dejan en la misma situación que sales y, a partir de ahí, ya luchar por otras metas”, ha explicado el técnico. “Hay que estar con los pies en el suelo y saber que vamos a competir con 19 rivales que piensan, como nosotros, que pueden estar entre los cuatro. No creo que haya ningún equipo que no piense que puede ganar sus partidos y nosotros tenemos que estar fuertes desde el principio con una idea futbolística que nos lleve a ganar para dar una satisfacción a la afición”.
Sobre los cambios en el Grupo al que tendrán que enfrentarse, especialmente con la entrada de los conjuntos madrileños y la despedida de Burgos y Mirandés, Fabregat ha asumido que hay que adaptarse a lo que venga. “El grupo de Madrid tenemos menos kilómetros pero nos cambian los rivales y como somos una incógnita a la hora de salir, nos haremos a la idea de que hay que ir rápido para saber realmente el potencial que tienen los rivales”, ha valorado.
El entrenador catalán ha reconocido que contar con un buen núcleo de los jugadores que tuvo la pasada temporada es una gran ventaja a la hora de afrontar el curso. “Realmente son los que te ayudan e integran a los. Un entrenador puede llegar a todos en el vestuario pero en el campo los jugadores que integran y adaptan la idea futbolística y la idea de vida y de comportamiento, que para mí es esencial, son los jugadores que se quedaron. Que además lo hicieron no solo por razones futbolísticas sino también por su comportamiento”, ha concluido.




