La Copa. Bendita Copa. La competición de fútbol más auténtica del panorama nacional. Esa competición en la que los pequeños se convierten en gigantes. Y así lo hizo el Guijuelo en el Municipal Luis Ramos ante el histórico Deportivo. Los chacineros ganaron por 2-0 y ya sueñan con medirse a un Primera en la próxima ronda.
El once inicial de Mario Sánchez tenía novedades en algunas piezas y también en el dibujo. El técnico chacinero apostó por un 1-5-3-2, con Roberto en portería; Davo, Coque, Trapero, Aizpiri y Santi Perea en la defensa; Willy, Cristóbal y Álex Lorenzo en la medular; y con Toti y Carmona como jugadores más adelantados.
El primer acercamiento local llegó a los tres minutos, tras una larga jugada de posesión y un disparo con la derecha de Coque que obligó a estirarse a Pablo Brea. La respuesta del Deportivo no tardó, con un lanzamiento desde la frontal de Zalazar y con Roberto volando para evitar el gol gallego.
Pasado el cuarto de hora, el Guijuelo gozó de la mejor ocasión de la primera parte. Cristóbal se inventa un pase de fantasía entre la defensa visitante y Coque, completamente solo, no realizó un buen control para quedarse en el mano a mano ante Brea. El disparo del futbolista charro se estrelló en el lateral de la red.
Mediada la primera mitad, el Deportivo tuvo que realizar la primera sustitución. Se fue Diego Villares, por lesión, y entró en su lugar Brais Val. El duelo comenzó a calentarse y, en cuatro minutos, Davo, Bergantiños y Cristóbal vieron la cartulina amarilla. Al descanso se llegó sin goles.
El segundo tiempo comenzó con una ocasión de Coque que volvió a repeler Brea. Y el partido se enfrío. Necesitaba un chispazo. ¡Y qué doble chispazo! En el minuto 69, Cristóbal toca de cara hacia Álex Lorenzo y este encuentra a Carmona en la frontal para que el ‘8’ mande a la red el 1-0. Sin tiempo a pestañear, el Guijuelo hacía el segundo con un córner de Cristóbal que tocó en un jugador rival. 2-0 y éxtasis en el Municipal Luis Ramos.
No sufrió el Guijuelo hasta el final. La fiesta estaba en la grada; también el campo. Ahora, a esperar a las bolitas mágicas para vivir otro día de fútbol histórico en la villa chacinera.




