Lorenzo Santolino (Sherco) ha llegado este sábado al final del Rally Transanatolia, donde ha ganado tres etapas y ha sumado cerca de 2.300 kilómetros en condiciones de carrera, una buena preparación de cara al Dakar a falta de poco más de tres meses para el objetivo del año en Arabia. El salmantino, que perdió todas las opciones para ganar la carrea tras las 20 horas de penalización con las que ha cargado tras la segunda etapa, cuando una avería eléctrica le obligó a recibir asistencia de su equipo, se ha centrado en conseguir ritmo y acumular kilómetros.
El salmantino ha tenido una interesante lucha con los pilotos de los equipos Yamaha y Aprilia, que compiten con modelos trail de 700 cc, y con su compañero de equipo en Sherco, Rui Gonçalves, que como el salmantino participa con las motos de rally, de 450 cc. La máquina del Dakar tiene ventajas en algunos terrenos donde es más ágil y saca a relucir las reacciones de una moto 100% de competición y las grandes trail cuentan con algo más de potencia.
De cara a la última jornada, el salmantino se enfrentaba a dos cortas especiales que redondeaban el kilometraje de la carrera hasta los 1.200 kilómetros cronometrados. El salmantino salía a pista el tercero en el orden de salida con el objetivo de sumar alguna victoria parcial más. La primera especial se le ha escapado por 23 segundos ante el italiano Cerutti y en la segunda ha decidido conservar porque el terreno estaba complicado y no lograba encontrar un ritmo cómodo. Al final del día ha sido tercero, aunque sin opciones en la general, donde habría ganado con facilidad de no mediar las 20 horas de penalización por la avería de la segunda etapa.
“Hoy la primera especial era de 60 kilómetros, no ha ido mal, aunque en algunos puntos patinaba bastante. Luego un enlace de 200 kilómetros y una especial de 30 kilómetros en Ismia. El entorno muy bonito, en montaña, giros cerrados, pero con un terreno muy duro con gravilla suelta, cero tracción, me ha costado y no iba disfrutando como otros días: patinaba de delante, detrás, costaba encontrar tracción, referencias para frenar, muchas curvas con barrancos… costaba mucho”, ha comentado.
“Hemos sumado kilómetros que era de lo que se trataba una vez no podíamos hacer nada en la general. He ganado tres etapas, me hubiera gustado ganar alguna más, pero el día de la Policía con el roadbook me iba bien, pero no pudo ser. Contento en general de como hemos ido y del ritmo”, ha comentado.
La próxima cita, el Rally du Maroc del 12 al 18 de octubre, donde se medirá a buena parte de los que serán sus rivales en el Dakar. Habrá que ver cómo influye el trágico terremoto que ha sacudido Marruecos. Después, en enero, tiempo para el sexto Dakar del salmantino.




