Isaac Obeng llegó este verano a Unionistas, cedido desde el Espanyol. El extremo ghanés afronta un salto desde juveniles hasta Primera RFEF y él es el consciente de que necesita aprender muchas cosas y también ser paciente. Pero, sobre todo, Obeng pone por las nubes al vestuario en SALAMANCA24HORAS.
Sus primeros meses en Unionistas. “Ha ido todo muy bien. El equipo me sorprendió bastante y la afición me ha tratado muy bien. Antes de venir ya me dijeron que la afición era increíble pero luego lo he sentido y lo he vivido y estoy muy feliz”.
Salto desde juveniles a Primera RFEF. “Se nota mucho el cambio pero los compañeros y el cuerpo técnico me están ayudando mucho para que no se note. El ritmo y la madurez es la gran diferencia. Todo el mundo sabe qué hay que hacer con balón y sin él”.
Puntos de mejora. “Soy muy joven y tengo que mejorar cada día en muchas cosas. Venir de juvenil a Primera RFEF es un salto enorme y hay muchas cosas que tengo que mejorar. Estoy dispuesto a aprender”.
La paciencia, una de ellas. “Tengo que aprovechar cada minuto de cada entrenamiento. Hay que estar tranquilo porque he venido a un sitio con jugadores muy buenos. ¿Quiero jugar? Sí. Pero si no juego tengo que esperar mi momento y aportar desde fuera. Hay veces que sales a jugar, no te salen bien las cosas, le das muchas vueltas a la cabeza”.
¿Qué le dice Casañ? “Intenta ayudarme porque no es fácil llegar desde juveniles. Me corrige en los entrenamientos y también fuera de ellos”.
Se fija en los compañeros. “Es de los mejores vestuarios que he estado y a todos los jugadores le gustarían estar en un vestuario así. Los veteranos siempre están ayudando y nunca hablan mal de otros. A mí siempre me animan y te corrigen. En este equipo todos tienen mucha calidad”.
Los consejos de Óskar Martín. “Me explicó cómo era la afición, que era un equipo muy unido y que trataba muy bien a la gente. Me dijo que fuese paciente”.




