Los vecinos y familias que acuden a diario al parque de la Plazuela Francisco Botello Moraes ya no saben cómo alertar sobre la situación que se vive este espacio público. Lo que debería ser una zona de ocio segura e infantil se ha convertido en un terreno abonado para los sustos y las caídas constantes debido a la gravilla suelta que cubre el suelo, provocando resbalones diarios tanto a transeúntes como a los más pequeños.
A este problema se suma el estado crítico de los juegos infantiles, que llevan tiempo rotos y obligan a los niños a ingeniárselas con la única estructura que queda en pie: un triste asiento solitario y una chapa de aluminio.
El espacio se encuentra en un estado de decadencia. Por todo ello, los usuarios exigen al Ayuntamiento una inspección urgente y seguridad.



