El secretario provincial de Comisiones Obreras (CCOO) en Salamanca, Emilio Pérez, considera que la Semana Santa apunta maneras de crecimiento de empleo en marzo tras conocerse los datos de febrero, con el sector servicios ralentizado respecto al año pasado, aunque advierte de la estacionalidad prevista.
“Con esta leve mejoría que han experimentado durante el mes de febrero, debemos ser cautelosos con respecto a la duración de estas contrataciones, ya que suponemos, sin miedo a equivocarnos, que su duración no superará el mes y que posiblemente, como siempre, el 80% de ellos sean a tiempo parcial”, añade.
Por este motivo, vuelve a reiterar la necesidad que existe en la provincia de revitalizar los contextos de Diálogo Social, “con la intención de comenzar a tomar, de forma urgente, medidas que favorezcan la creación de empleo, contando ante todo con las empresas que son quienes contratan y las únicas que conocen la realidad de sus necesidad y obviamente con las organizaciones sindicales para que garanticemos la calidad de esta contratación y los derechos que se deben garantizar”.
Y concluye: “Seguimos estando vigilantes sobre la situación laboral cronificada de inactividad laboral entre los jóvenes, mujeres y parados de larga duración, éstos sufren en primera persona la precariedad de nuestro tejido productivo volvemos a ver como la población de nuestra provincia desciende mes a mes, sobre todo entre los más jóvenes”.
Por su parte, José Luis Hernández Rivas, secretario provincial de la Unión General de Trabajadores (UGT), considera que "todas estas cifras no concuerdan con los datos del Servicio Público de Empleo, es más, vienen a corroborar la desconfianza de los desempleados en este servicio público".
"Además, resulta escandaloso que uno de cada cinco contratos tenga una duración inferior a siete días, de ahí que la media diaria de contratación en Salamanca pueda elevarse a 270. La generación de empleo de este mes pasado sigue siendo lenta y precaria, influyendo sobre la calidad del empleo y su retribución, que al mismo tiempo padece la parálisis de la negociación colectiva sobre la actualización salarial", añade.
Para Hernández Rivas "merece una alusión especial el papel de la mujer trabajadora y la brecha salarial existente. La precariedad de aquella es más visible en los convenios de sectores donde la feminización es más significativa (sirva como ejemplo el sector de la limpieza), pues el salario fijado en ellos es inferior al de aquellos otros que regulan sectores donde predominan los hombres (construcción)".




