Este jueves, 8 de octubre, se celebra el Día Mundial de la Visión, un acontecimiento que sirve para poner en valor diferentes asuntos de cara a mejorar el día a día de las personas con discapacidad visual. Una serie de reivindicaciones que buscan mejorar el tránsito por vías públicas, el realizar trámites en edificios públicos o acciones tan comunes como pagar con tarjeta.
Mercedes Nieto, presidenta de la Asociación Retina Salamanca, ha comentado cinco puntos que, de cambiarse, mejorarían de manera exponencial la vida de decenas de personas en Salamanca que conviven con problemas en el día a día a los que todavía no se les ha puesto solución.
Los cincos asuntos diferentes serán los autobuses urbanos y las accesibilidad a los mismos, sistemas de audio en edificios públicos, trámites bancarios con medidas de seguridad, cambios dentro del mobiliario urbano y dar una educación a los niños y niñas para conocer de cerca cuál es la situación que se vive al tener una discapacidad visual.
En los autobuses urbanos, se ha implementado el servicio NaviLens desde hace unos años, donde accediendo a la propia aplicación, estando incluso a 15 metros de distancia, te indica que en punto está la parada. A esto se suma el servicio de la aplicación móvil que indica la espera del autobús urbano (donde podría ocasionar un problema en el que caso de darse un retraso).

A pesar de ser dos puntos muy importantes, aún falta camino por recorrer, y como explica Mercedes Nieto, siempre tiene que “depender de otra persona para subir al autobús”. Como ejemplo explica el hecho de que haya que levantar la mano para que el vehículo pare; al no poder ver cuando viene el propio autobús, muchas de las personas no levantan la mano, por lo que se quedan estancadas en la parada a la espera de que pase el siguiente.
De cara a que esto no ocurra, Nieto ha tomado una medida muy especial, sacar el bastón a la carretera para obligar que el autobús pare y allí preguntar de qué número se trata.
Las soluciones pasarían, según Mercedes, en que “el autobús se detuviera en todas las paradas debido a que Salamanca no es una ciudad muy grande y tampoco son tantas paradas”. Asimismo, ha añadido que en ciertas ocasiones “tengo que decir que me avisen de tal parada porque al conductor se le ha podido olvidar, por lo que siempre estás pendiente de la empatía de los demás”.
En cuanto a los edificios públicos y las facilidades que estos dan, también ha dejado entrever una serie de medidas que facilitarían el día a día. Uno de los ejemplos que trata es el del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca, donde se pide que “haya pantallas con voz”, todo esto porque “si el hospital es inmenso para alguien que entra a trabajar, imagínate para nosotros”.
Por otro lado, y no solo en el ámbito sanitario, también ha indicado que otra medida sería la de facilitar un número de teléfono al que llamar para solicitar la disponibilidad de una persona, lo que solucionaría sustancialmente todo tipo de trámite a realizar.
Otra de las alternativas que se tendrían que estudiar es en referencia a los trámites bancarios, desde poder sacar dinero en un cajero hasta pagar con tarjeta en cualquier tipo de establecimiento. Las funciones táctiles son las que principalmente ponen barreras para personas con discapacidad visual.
Medio Salamanca se sabe mi pin
Nieto explica que “cuando voy a un banco me planto allí y espero a que alguien me atienda”, además de añadir que deberían ponerle voz a algunos lugares del mismo, de este modo se conseguiría que “tuviera autonomía propia sin depender de otra persona”.
En el caso de los pagos en establecimiento, también ha explicado que en ciertas ocasiones tiene que pedir que le pongan el pin debido a que muchos datáfonos son táctiles y no tiene el lenguaje braille en el teclado, lo que imposibilita tener privacidad a la hora de realizar un pago: "Medio Salamanca se sabe mi pin".
En cuestiones de mobiliario urbano y patrimonio también se tiene que seguir trabajando, a pesar de los muchos avances que se han hecho con los años. Mercedes deja claro que en edificios históricos no se puede hacer nada por motivos obvios, pero en los de nueva construcción piden que se adecuen algunas de las baldosas debido a que llegan a producir que se claven el bastón en diferentes puntos del cuerpo, por lo que “después tenemos moretones por todos lados”.

Otro asunto sería el tema de los obstáculos, donde también han solicitado que no se cambien algunos como los maceteros o que otros se pongan y se quiten sin avisar, haciendo que en innumerables ocasiones lleguen a estamparse contra los mismos.
Otro tema son las terrazas, donde “hay veces que es inviable porque están llenas de sillas y mesas. Estamos en sociedad y yo lo entiendo, pero hasta cierto punto… también pedimos cinismo, cuando se levanten de las sillas que las coloquen en su sitio para que no nos choquemos contra ellas”.
Por último, en cuestión de educar a niños y niñas, Mercedes ha hecho hincapié en todas las charlas divulgativas que se realizan a lo largo del año en colegios e institutos: “Intentamos que sean conscientes de que hay otras realidades a parte de las suyas. Jugamos con ellos, les ponemos las gafas virtuales, les decimos cómo distinguimos las monedas y sobre todo que somos personas como ellos, además de que no tengan miedo a acercarse”.
Para dar a conocer todas las iniciativas, realizan diferentes actividades en la Casa de las Asociaciones que les facilita el Ayuntamiento de Salamanca, que también escucha de manera activa cada una de las reivindicaciones. Además, este jueves, 8 de octubre, tendrán una mesa divulgativa en la Puerta Zamora de 11:00 horas a 14:00 donde se podrán probar todos los asistentes unas gafas de realidad virtual que les mostrará cómo ven algunas de las personas que integran la Asociación Retina Salamanca.
Desde el propio consistorio, se ha comunicado que “el Ayuntamiento de Salamanca trabaja para construir una Salamanca más accesible, cómoda y humana. En primer lugar, mediante programas que han contribuido a aumentar la visibilidad de las personas con discapacidad y a la utilización eficiente de los recursos públicos para hacer su día a día más fácil. Mejorando la accesibilidad física, derribando barreras arquitectónicas mediante el rebaje de bordillos, la construcción de rampas y la instalación de un ascensor en las ‘escaleras de La Riojana’ en la Gran Vía, así como la ampliación de las zonas de juegos infantiles y de aparatos biosaludables con elementos adaptados. Por otro lado, la accesibilidad cognitiva y sensorial, para disfrutar de la ciudad con todos los sentidos y tener al alcance la mayor calidad de los servicios públicos mediante la introducción de nuevas tecnologías y la mejora de la cartelería y la información en las instalaciones municipales, o recientemente con la mejora de la accesibilidad en el transporte urbano para personas con discapacidad visual”.



