El sindicato Alternativa Sindical de Policía agradece al Ayuntamiento de Salamanca que haya atendido su queja y que haya prohibido aparcar en la calle Cordel de Merinas, donde, durante el pasado curso escolar, los padres y madres de los niños que estudian en los centros cercanos a la comisaría ubicada en la calle Jardines dejaban estacionados sus respectivos vehículos en doble fila.
Esta "caótica situación" suponía un hándicap para los agentes de servicio "cuando acudían a requerimientos de los ciudadanos por situaciones graves en las que se necesita de la máxima celeridad para atajarlas e intentar resolverlas ayudando de inmediato", mantienen desde el sindicato Alternativa Sindical de Policía.
Con la prohibición de estacionar en la calle Cordel de Merinas, la única salida que tienen los vehículos de la Policía Nacional desde la comisaría de la calle Jardines, estos "no se verán atascados como así pasaba antes de esta medida adoptada" y los agentes "podrán realizar su trabajo de la mejor manera".




