Dignidad, entrega y lealtad son algunas de las características que definen al Cuerpo Nacional de Policía, pero, hay que remitirse tiempo atrás para saber los orígenes de este cuerpo tan querido por los ciudadanos. En 1824 se creó la Policía General del Reino siendo el antecedente histórico de la institución, con la función de garantizar el bien y la seguridad pública.
La Policía Nacional cumple 200 años al servicio de los ciudadanos donde se encarga de numerosas especialidades como investigaciones penales, judiciales, terroristas, asuntos sobre orden público y extranjería con 70.000 mujeres y hombres repartidos a lo largo de la geografía española y de este total, 3.000 desarrollan su trabajo en Castilla y León.
Salamanca, por tanto, este año ha sido la ciudad elegida para acoger los actos programados con carácter nacional y en exclusiva con motivo del Día de la Policía. Las jornadas se han desarrollado desde el pasado jueves 14 de septiembre hasta este miércoles 20, cuando se dará todo por concluido con el acto central para conmemorar la festividad de los Santos Ángeles Custodios, patronos de la Policía Nacional.
Por este motivo, vamos a conocer desde dentro como trabajan los agentes de la unidad del Tédax, los medios aéreos de la Policía Nacional y Subsuelo.
Los Tédax
El cuerpo especial de desactivación de explosivos de la Policía Nacional se creó en 1975 y desde entonces se han convertido en un grupo imprescindible en España. Hay 300 agentes repartidos por la geografía española divididos en 28 grupos dependiendo de la importancia del sitio. En este caso, en Castilla y León hay dos grupos en Valladolid y León.
Óscar, agente del grupo del Tédax, explica que para entrar a formar parte de esta unidad hay que contar con un período de dos años de servicio en la Policía Nacional y también se deben superar pruebas psíquicas y físicas, además de una entrevista personal y tener conocimientos en diferentes materias como electricidad, química, biología, electrónica. Asimismo, hay una parte de pruebas de habilidad, que según esclarece Óscar, cada año son de una manera.
Entre las diferentes funciones de los Tédax se encuentran algunas como los trabajos de apoyo ante la presencia de artefactos explosivos, químicos, nucleares, biológicos “nosotros estamos a disposición de cualquier aviso en el que haya un artefacto explosivo o un proyectil o cualquier tipo de amenaza” declara Óscar.
Ante una amenaza de bomba las pautas que hay que seguir según el experto son: ante cualquier tipo de sospecha de que pueda ser un explosivo es llamar al 091 para saber la ubicación y por qué sospechas que es un artefacto y si has visto a alguien que lo haya dejado, a la vez que te alejas del lugar, “no te puedes quedar en el sitio mirando a ver que puede ser, porque cabe la posibilidad de que sea una falsa alarma pero si no lo es, corres mucho peligro” finaliza.
Cuando llegan los Tédax al lugar donde se les ha avisado por un artefacto sospechoso, Óscar declara que “siempre están los compañeros de Seguridad Ciudadana y ellos ya han hecho un perímetro de seguridad a la zona para que dependiendo de la amenaza no haya nada a 200, 300 metros o los que correspondan. Lo primero que hacemos es asegurarnos de que nadie interfiera en la zona y a partir de ahí evaluar si es una amenaza real o falsa alarma”.
La última intervención de los Tédax fue cuando en la Embajada de EEUU en Madrid se recibieron seis paquete con material pirotécnico, además de las cartas que se enviaron al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, también con el mismo material en su interior.


Medios aéreos de la Policía Nacional, los drones
La Policía Nacional lleva trabajando con drones apenas tres años, según explica Miguel Ángel, que es uno de los pilotos de estos vehículos aéreos no tripulados de los que dispone la policía.
Los drones en esta unidad se usan como apoyos a cualquier tipo de brigada. Según explica Miguel Ángel, una de las actuaciones que destaca fue cuando erupcionó el volcán de La Palma y a través del dron “sabíamos como iba a evolucionar y por donde iba a caer la lava, los caminos que iba a tomar y las evacuaciones que se necesitaban realizar”.
Otro de los ejemplos mas destacado del agente, es la labor que hace el dron en apoyo al helicóptero en el Estrecho “el dron en estos trabajos es una aportación al helicóptero cuando no puede llegar”.
El día a día de esta unidad varía depende de la zona. Miguel Ángel, pertenece a Castilla y León donde seis personas cubren las provincias, y su labor entre otras es la de coordinar vuelos, el uso de los anti drones para localizarlos en un espacio de cuatro o cinco kilómetros de radio y en eventos especiales se les requiere también para la protección de un espacio aéreo.
¿Cómo trabajarán durante el desfile que se llevará a cabo este miércoles en la Plaza Mayor?
Miguel Ángel y su equipo estarán presentes durante el desfile y su labor consistirá en estar situados con el anti dron en un lugar de altura que han elegido para proteger este espacio aéreo y que no entre ningún dron. “Van a volar únicamente nuestros drones, además, hemos solicitado un espacio para que no vuele nadie más” aclara.
Al mismo tiempo, surge la duda de cómo se trabaja en la zona antes de un evento de estas características por lo que detalla que “dos horas antes del inicio del acto tenemos que estar. Cuando nos solicitan para un evento tiene que ser con un poco de tiempo. Necesitamos buscar un sitio adecuado. Vemos donde nos podemos instalar, ya que muchas veces en los edificios públicos no puede ser por lo que tenemos que pedir los permisos para ir a los privados”.


Unidad de subsuelo y protección ambiental
La primera Unidad de Subsuelo de la Policía se desarrolla en Madrid, en 1958, en un primer momento formada por 37 funcionarios del Cuerpo de la Policía Armada.
Los motivos que llevaron a su creación fueron: la existencia de grandes redes subterráneas de alcantarillado, los continuos robos de materiales de conducción de tendidos eléctricos y de distribución de agua potable, el elevado riesgo de manipulaciones orientadas a la defraudación de fluidos y la seguridad de altas personalidades de la Administración del Estado.
Ángel, es uno de los 28 agentes que conforma la unidad central en Madrid y explica la ardua labor que realizan en el subsuelo “elaboramos informes y estudios de seguridad referidos al subsuelo de edificios oficiales y domicilio de personalidades, colaboramos en la planificación y ejecución de dispositivos de seguridad, buscamos efectos de delito, observamos que todo funciones y que no hay ninguna circunstancia que atente o que sea susceptible de suponer un riesgo para la seguridad ciudadana y también inspeccionamos y controlamos los vertidos industriales en medio urbano" detalla.
Para operar en el subsuelo, el agente explica que es necesario un equipo de respiración por si el ambiente bajo tierra no es respirable para no correr riesgo, un trípode para anclarse a la superficie, ya que, a veces no hay escalones para bajar pues descienden agarrados ahí "hay profundidades que tienen mucha distancia de caída" esclarece el agente.
Pero, antes de bajar a las profundidades de las ciudades se tienen que llevar a cabo unos pasos esenciales que son: medir la calidad del aire del lugar al que se va acceder, el nivel de oxigeno que sea el óptimo “si hay algún otro gas como el metano o dióxido de carbono, que son dañinos para el organismo, primero se toman medidas. Si el ambiente es respirable bajamos, si no abrimos varias tapas para que se forme una corriente de aire y se expulsen los gases” explica Ángel.
Por último, cuando los agentes llegan al subsuelo utilizan brújulas y técnicas de orientación, que se les enseña en la unidad, para saber a que sitio exacto tienen que ir.






