Llevar a cabo una alimentación saludable siempre resulta clave para nuestro organismo y, en concreto, nos ayuda a mejorar nuestro aspecto físico. Uno de los factores que mejoran cuando comemos sano es la fuerza que adquiere nuestro cabello. Esta afirmación es respaldada por muchos expertos, que han asegurado y aseguran que nuestra nutrición siempre va a ser determinante a la hora de prevenir la caída de nuestro pelo.
Tal y como se publica en periódicos de tirada nacional como el ABC, nuestra alimentación está estrechamente relacionada con nuestro crecimiento y la fuerza de nuestro cabello. Una buena alimentación también puede favorecer a nuestras uñas y a nuestra piel. "Existen muchas causas de la alopecia, las cuales pueden afectar al cuero cabelludo, a la barba, a las cejas e incluso al pelo de los genitales. La más común es la androgenética, más frecuente en hombres, pero también presente en mujeres", ha asegurado el doctor Francisco Pilo, experto en medicina capilar en la clínica Hospital Capilar.
Según un artículo publicado en este medio, este tipo de alopecia comienza sobre los 18 o los 20 años, con una fuerte base genética y hormonal y destaca por la pérdida de cabello más acusada en entradas y coronilla. Para evitarla, podemos seguir los siguientes consejos.
1. Seguir una dieta equilibrada.
2. Intentar llevar una rutina alejada del estrés.
3. Practicar ejercicio físico de forma habitual.
4. No abusar de planchas y secadores. En caso de usarlos, hacerlo correctamente.
5. Ante cualquier signo de pérdida muy acusada del pelo o alopecia con síntomas en la piel, es muy importante acudir a un especialista.
6. Hay que preocuparse por ingerir alimentos que aporten al organismo las cantidades diarias necesarias de proteínas, hierro, calcio y magnesio, ya que estos transportan el oxígeno al folículo piloso, fortaleciendo la salud del cabello desde la raíz. Otros expertos también recomiendan ingerir alimentos que contengan vitamina C, aumentando el consumo de frutas y verduras como las naranjas, el limón, el kiwi, las uvas, las fresas, los pimientos o el brócoli. También debemos incluir en la dieta alimentos ricos en vitamina D, presente en los cereales, la leche o el salmón, vitamina B6 y no pueden faltar los pescados y mariscos, legumbres o carnes blancas.
7. Evitar el consumo de tabaco. Los productos químicos tóxicos presentes en el humo del cigarrillo pueden generar daños en la microcirculación de los folículos pilosos del cuero cabelludo, impidiendo que lleguen los nutrientes necesarios y alterando, por ende, la correcta formación del nuevo cabello.




