Los aspirantes al proceso selectivo de Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería del Servicio de Salud de Castilla y León (Sacyl) han alzado la voz de forma pública para denunciar la paralización total del procedimiento correspondiente a la convocatoria ordinaria de 2023. Tras meses sin ningún tipo de avance ni información oficial sobre la resolución definitiva, los afectados critican duramente el "apagón informativo" y la falta de transparencia por parte de la Administración autonómica.
Se trata de un proceso de estabilización y empleo de gran envergadura que afecta a un total de 734 plazas, de las cuales 660 corresponden al turno de acceso libre y 74 están reservadas para personas con discapacidad. La convocatoria oficial fue publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León el pasado 2 de agosto de 2023, y el correspondiente examen de la fase de oposición se terminó celebrando el 19 de octubre de 2024.
Tras superarse la publicación de las notas y la posterior fase de baremación de méritos, el procedimiento avanzó hasta uno de sus últimos hitos: la entrega de la documentación requerida y la petición formal de destinos por parte de los aprobados, un trámite que se completó entre el 26 de febrero y el 18 de marzo de 2026. Sin embargo, desde que concluyó dicho plazo, el proceso permanece completamente bloqueado, sin que se haya producido la adjudicación definitiva de las plazas ni se disponga de una previsión para la toma de posesión.
Los opositores denuncian que esta situación supone una dilación inaceptable en un concurso-oposición cuyas fases técnicas y de evaluación ya están totalmente finalizadas, por lo que el retraso actual se da en una fase que debería ser puramente administrativa y ágil. Esta parálisis se traduce en una incertidumbre laboral y personal insostenible para cientos de profesionales, a quienes se les está impidiendo planificar su vida, afectando a la movilidad geográfica, la búsqueda de empleo temporal y la propia estabilidad familiar.
Esta falta de respuestas oficiales está generando una sensación generalizada de abandono institucional entre los afectados, quienes consideran que este retraso no es un hecho aislado o una mera cuestión de agenda, sino el reflejo de un problema estructural de gestión en el Sacyl. Ante este panorama, los profesionales que llevan más de dos años esperando la resolución del proceso exigen la publicación inmediata de un calendario claro, la adjudicación urgente de sus destinos y explicaciones públicas e inmediatas sobre las causas de este bloqueo.




