Este jueves 1 de octubre entran en vigor las modificaciones del Reglamento General de Circulación aprobadas mediante el Real Decreto 518/2026, de 24 de junio.

Esta reforma ha traído consigo determinados bulos, sobre todo relacionados con el examen teórico de conducir, la prueba que tiene que aprobar todo alumno inscrito en la autoescuela antes de obtener el permiso de conducción.
Cuando en el mes de junio se hicieron públicos los cambios que se introducirían en el Reglamento de Circulación, comenzaron los rumores de que esto implicaría la introducción de nuevas preguntas en el examen teórico, sin embargo, esto no es cierto.
El director de la Autoescuela Codasa, Miguel García González, afirma que siempre que hay modificaciones en la normativa hay como una norma no escrita de tráfico, por la cual las preguntas relacionadas con los nuevos cambios no se formularían hasta pasados 90 días desde su entrada en vigor.
De esta manera a partir de este 1 de octubre, el examen teórico seguirá manteniendo la misma estructura que hasta ahora: 30 preguntas, de las que se permiten 3 fallos para considerarlo como apto.
Desde la Dirección General de Tráfico informan que esta reforma tiene como objetivo prioritario “incrementar la seguridad de los usuarios vulnerables de la vía, adaptando la normativa a la transformación que ha experimentado la movilidad en estos últimos veinte años”.

Y, por primera vez, el Reglamento recoge la definición formal de “usuario vulnerable de la vía”, algo que se ve con buenos ojos desde Codasa, donde Miguel declara que “casi siempre las normas suelen ir detrás de realidades cotidianas y el tema de los vehículos de movilidad personal era una realidad inexistente, que ya se ha vuelto algo cotidiano y que, por tanto, era necesario”.
Con estos cambios, la normativa se adapta a la creciente presencia de usuarios vulnerables y busca facilitar la convivencia entre distintos modos de desplazamiento, alineándose con los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030, que, apuesta por la salud, el bienestar, la energía asequible, no contaminante y la acción por el clima.
A mayores, en la actualidad las autoescuelas y, por ende, los futuros conductores se enfrentan a un gran problema provocado por la falta de examinadores.
“La situación está mal, aunque en Salamanca el problema no es tan grave como en Madrid, Cataluña o País Vasco. El principal problema está en los exámenes de circulación, en pista y teóricos no hay tantos inconvenientes, pero en los exámenes de circulación sí porque se examina cada ocho días hábiles y Tráfico te impone un cupo de alumnos que puedes presentar. La cosa es que en invierno como el periodo de actividad es más bajo nos defendemos con los cupos que nos dan, pero en verano el cupo es inferior y encima coincide con el periodo vacacional de los examinadores. Son problemas que se podían trabajar más porque al final todo se reduce a un problema de falta de inversión y en realidad harían falta varios centenares de funcionarios examinadores para crear un servicio más rápido, pero no se hace por no gastar dinero”, concluye.



