Tras la queja por parte de los vecinos de Puente Ladrillo por la instalación del Ayuntamiento de un pipican en el parque Tomás Bretón, este miércoles se ha planteado esta cuestión en la comisión de Medio Ambiente del Ayuntamiento. Según Carmen Díez, concejala del Grupo Mixto del Ayuntamiento de Salamanca, "resulta paradójico que una instalación que en principio puede ser buena para la zona y que ha sido demandada por algún vecino en presupuestos participativos, resulte perjudicial para los intereses generales".
Por otro lado, la concejala expone que existen dos cuestiones que el Ayuntamiento tiene que abordar "para evitar estos problemas que no son únicos de la zona, también se repiten en otros barrios de la ciudad".
El primero de los problemas que comenta Díez es que los presupuestos participativos "adolecen de una terrible deficiencia, que se concreta en que las iniciativas seleccionadas por los técnicos municipales no se someten a votación de los vecinos de la zona para que se les pueda dar un orden y sobre todo para que puedan ser ratificadas. Esto no se hace y aparecen contradicciones que cada vez van a ser más evidentes. Se trata de una segunda vuelta que ahora mismo no existe en el reglamento y que ya ha sido pedida", asegura.
Sin embargo, la concejala considera que si que hay "propuestas buenas como la de disponer de un lugar para que los perros no evacuen en los espacios públicos que se pueden convertir en algo malo cuando no se planifican convenientemente. Pipican sí, pero a lo mejor no se ha pensado en el mejor lugar". Por ello, Díez indica que los vecinos de la zona se quejan porque creen que el parque va a disminuir la superficie destinada a juegos infantiles "y precisamente la zona más usada por los niños es la que va a ser destinada a los animales", añade.
Del mismo modo, Díez afirma que "no sirve el argumento del Ayuntamiento de que esto se ha pedido en presupuestos participativos. Es necesario hacer algo más, si queremos dar protagonismo al vecino y que sean de verdad lo que predican".
El segundo tema a abordar es "la forma en que entiende la participación este Ayuntamiento. Llaman a las asociaciones de vecinos, les cuentan lo que tienen pensado hacer y de ahí es bastante difícil moverles. Para cuando les llaman ya tienen el proyecto hecho, los planos, el presupuesto", por lo que la concejala cree que "no es participación, eso es solo comunicación. Participación implica que cada parte cuenta sus necesidades y propuestas y se ponen en común para buscar la solución. Por ahora en esto vamos mal, muy mal".
Por todo lo citado anteriormente, Carmen Díez ha solicitado al equipo de gobierno que "revise esta actuación, que oiga el clamor de los vecinos, que hable con las asociaciones y organizaciones del barrio y encuentre otra ubicación al pipican".
Por último, la concejala del Gurpo Mixto del Ayuntamiento, Carmen Díez hace una última reflexión: "Está bien que los perros tengan lugares específicos habilitados para hacer sus necesidades, por qué no se plantea que las personas tenemos las mismas necesidades fisiológicas y que se debería disponer de baños públicos en los parques. La falta de ellos en esta ciudad es clamorosa".




