Las calles de Salamanca se han convertido esta tarde en el escenario de una fiesta inolvidable gracias a la celebración de “Orgullo diverso”, una carrera inclusiva que ha demostrado que el deporte, la reivindicación y la diversión van perfectamente de la mano con el objetivo de cruzar la meta de la igualdad.
El evento ha destacado por su carácter abierto y participativo, reuniendo a salmantinos que no han dudado en calzarse unos tacones vertiginosos, impulsar sus sillas de ruedas o avanzar con paso firme guiados por sus bastones blancos. Esta original iniciativa ha buscado dar visibilidad a la diversidad funcional de una forma festiva.
El verdadero protagonista de la jornada ha sido el buen ambiente. Desde los momentos previos a la salida, las risas y la complicidad entre los participantes han contagiado a los salmantinos que animaban a los corredores.
La cita, organizada por la USAL, ha contado con el respaldo y la colaboración fundamental del Centro de Recuperación de Personas con Discapacidad Física (CRMF) del Imserso. No ha faltado la música, con una charanga que ha animado la competición.
Por otra parte, una charanga ha animado las calles del centro de la ciudad y se ha leído un manifiesto en el Patio de Escuelas de la Universidad.




