Los vecinos de las viviendas protegidas situadas en los números 122-126 de la calle Cordel de Merinas, en el barrio de Chamberí, llevan años denunciando deficiencias en el edificio. Las últimas se han producido en el último mes, como consecuencia de las fuertes lluvias, el terreno ha cedido dejando importantes grietas en la fachada del edificio, visibles desde la calle.
Así lo ha explicado a SALAMANCA24HORAS, uno de los vecinos del edificio, Rafael Calvo, quien ha asegurado que desde 2006, un año después de la entrega de llaves, ya advirtieron problemas de humedades. Desde entonces, tal y como ha señalado, son muchas los escritos que han dirigido al Ayuntamiento solicitando que repararan las deficiencias que sufre el edificio.
Con los nuevos desperfectos, han vuelto a solicitar ayuda al Consistorio ya que aseguran que los vecinos no pueden costear las reparaciones. Sin embargo, desde el Patronato Municipal de Vivienda y Urbanismo ha señalado que son los propietarios quienes tienen que asumir los arreglos.
Desde el Patronato han asegurado que, desde la entrega de estas viviendas en diciembre de 2005, han venido realizando “las reparaciones pertinentes conforme a las reclamaciones comunicadas por los propietarios”, de acuerdo con el artículo 17 de la ley 38/1999 de ordenación de la edificación que regula la responsabilidad y el plazo de garantía de los agentes intervinientes en el proceso de la edificación.
Sin embargo, el Patronato de la Vivienda se ha referido a la legislación vigente y ha recalcado que, según la misma, “la reclamación que ahora se plantea se encuentra fuera de los supuestos contemplados en la misma para la responsabilidad y garantía del promotor”. Además, han recordado que, según esta ley, es “obligación de los propietarios del inmueble conservar el buen estado de la edificación”.
En el edificio viven 18 familias, entre los que se encuentran niños pequeños y personas mayores, tal y como ha destacado Rafael Calvo.




