Castilla y León se sitúa como la tercera comunidad en la que más se incumple la normativa labora de los médicos residentes, según un informe del Consejo General del Colegio de Médicos en el que sitúa a Cantabria como autonomía más incumplidora con un índice de 3,80, por delante de Extremadura (3,37) y Castilla y León (3,36).
Por el contrario, País Vasco (2,07), Canarias (2,09), Baleares (2,12), Cataluña (2,15) y Madrid (2,45), presentan. Por especialidades, las que más incumplen son Cirugía Torácica (6,5), Neurocirugía (5,9), Cirugía Cardiovascular (5,6), y las que menos incumplen Medicina del Trabajo (1,7), Alergología (1,9), Microbiología (2,1) y Psiquiatría (2,4).
En el informe del Consejo se ha tenido en cuenta el número de guardias al mes, el porcentaje de no descanso diario tras guardia, el porcentaje de no descanso semanal tras guardia de sábado, el número de horas trabajadas cuando no se descansa tras una guardia y la existencia de listas de sustitución.
En cuanto a guardias, los médicos residentes en Castilla y León realizan una media de 4,88 guardias mensuales, cifra ligeramente inferior a la media nacional que se sitúa en 5,08, cuando el máximo de horas de jornada laboral establecida por directiva europea establece el límite en cinco guardias mensuales.
La Rioja (100 por cien), Región de Murcia (96,40 por ciento), Castilla-La Mancha (92,09 por ciento), Galicia (91,95 por ciento), Principado de Asturias (91,30 por ciento) y Extremadura (90,38 por ciento fueron las comunidades que concentraron mayor número de residentes con cinco o más guardias mensuales. En cuatro a cifras absolutas, Asturias (5,61), La Rioja (5,54) y Extremadura (5,31), Castilla-La Mancha (5,14), Valencia (5,13) y Andalucía y Galicia, ambas con 5,10, fueron las comunidades donde se realizaron un mayor número de guardias. Por el contrario, Baleares (4,57), País Vasco (4,59), Aragón (4,76) y Canarias (4,81), se sitúan con los niveles más bajos.
Descansos
Castilla y León sale peor parada en cuanto a los descansos establecidos después de una guardia. De media, no se realizo el descanso diario obligatorio post-guardia en el 13 por ciento de las ocasiones y por comunidades Cantabria (23 por ciento), Principado de Asturias (21 por ciento), Comunidad Foral de Navarra (21 por ciento), Extremadura (20 por ciento) y Castilla y León (10 por ciento) concentraron el porcentaje mayor de residentes que no descansaban.
Además, en el informe también se analiza el cumplimiento de realizar un descanso semanal ininterrumpido de 36 horas semanales, y se denuncia que el 47 por ciento de los MIR no tuvieron descanso después de su última guardia de sábado el lunes siguiente o viernes. Las comunidades con mayor índice de incumplimiento son Valencia (89 por ciento), Cantabria (74 por ciento), Castilla y León (66 por ciento)
Salud física y mental
Además, desde el Consejo General de Colegios de Médicos, se advierte que las consecuencias de trabajar en condiciones insuficientes, con sobrecarga laboral, así como la falta de sueño, impacta de manera directa en la salud física y mental de los profesionales sanitarios.
A su vez, se critica que la mitad de los MIR estén incluidos en listas de sustitución, también llamadas “listas negras”, que se utilizan incumpliendo la legalidad para obligar a residentes que no están de guardia, a cubrir una baja de última hora en caso de que algún no pueda acudir a realizar su guardia sin ningún tipo de retribución por tener dicha disponibilidad.
Esta datos, según el Consejo, ponen de manifiesto que es necesaria una modificación de la legislación específica de la relación laboral de carácter especial de los residentes para que sea acorde a la normativa europea, al tiempo que se establecen los mecanismos de supervisión de las condiciones laborales en las que trabajan los médicos residentes en España.
Revisiones
Dentro de esta revisión el Consejo solicita que se establezca un máximo de cuatro guardias obligatorias al mes; modificar el RD 1146/2006 para que recoja el descanso semanal (36 o 72 horas) presente en la legislación vigente y cuya vulneración ha quedado patente en la jurisprudencia del Tribunal Supremo; implementar sistemas de control de posibles excesos de la normativa y ajustar los tiempos de formación a la adquisición de competencias.
Por otra parte, considera fundamental el desarrollo de sistemas de evaluación externo de la formación sanitaria especializada, a través de las auditorías externas por parte del Ministerio de Sanidad y de las encuestas de satisfacción por parte de las Comunidades Autónomas, con especial interés en la evaluación de las condiciones materiales de aprendizaje y el desarrollo de planes de gestión docente.
Finalmente aboga también por realizar una revisión y mejora del marco retributivo de los MIR para que la jornada complementaria a través de las guardias no suponga el grueso de los salarios.




