La cirugía para la obesidad, también denominada cirugía bariátrica, reduce el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal en casi un tercio de los casos. Así mismo lo concluye una investigación presentada en la Reunión Anual de la Sociedad Americana de Metabolismo Cirugía Bariátrica (ASMBS), que ha visto que aquellas personas que se someten a una cirugía para bajar de peso tienen un 37 % menos de probabilidades de desarrollar la enfermedad en comparación con las que tienen obesidad, pero que no apuestan por someterse a esta intervención.
Por ahora, se sabe que la obesidad o sobrepeso aumentan el riesgo de muchos tipos de cáncer, incluido el cáncer colorrectal, además de otras enfermedades potencialmente mortales, como la diabetes tipo 2, las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares.
Asimismo, según publica el periódico ABC, en este estudio, se ha demostrado que la cirugía bariátrica, como el bypass gástrico, es el tratamiento más eficaz y duradero para la obesidad grave. Gracias a ella, se mejoran o resuelven enfermedades como la diabetes tipo 2, las enfermedades cardíacas y la hipertensión, además de que conduce a una pérdida de peso significativa y duradera.
En este metaanálisis, investigadores de la Institución Militar de Medicina Aeronáutica en Varsovia (Polonia), de la Facultad de Medicina de Texas Tech en El Paso y de la Facultad de Medicina de la Clínica Mayo en Rochester (Estados Unidos), examinaron datos de 13 estudios previos sobre cirugía bariátrica y cáncer colorrectal. En su conjunto, los análisis monotirzaron a más de 3,2 millones de pacientes durante un máximo de 10 años.
Los estudios incluidos se publicaron entre el año 2008 y el año 2021, lo que, según los investigadores, cubre un período más largo y más actualizado que las revisiones sistemáticas anteriores sobre el tema. En los resultados obtenidos, se sacó como conclusión que la cirugía bariátrica podía ofrecer una protección significativa contra el cáncer colorrectal en personas con obesidad. No obstante, el estudio no tuvo en cuenta otros factores de riesgo además de la obesidad y no midió la pérdida de peso, ni correlacionó los hallazgos con ningún método particular de cirugía para perder peso.




