La demanda de Gas Licuado de Petróleo (GLP) canalizado en Castilla y León registró un aumento del 11,4 % durante el último año, alcanzando las 11.501 toneladas, muy por encima del crecimiento nacional del 1,3 %. Según el informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), la Comunidad se situó como la tercera con mayor incremento, solo superada por Madrid (31,1 %) y Navarra (15 %).
Todas las provincias experimentaron subidas en la distribución de GLP. Burgos lideró el crecimiento con un 21,1 % y 1.835 toneladas, seguida por Zamora (13,1 %) y León (12,9 %). Salamanca registró un aumento del 9,9 %, con 1.696 toneladas distribuidas, consolidando la tendencia positiva en la región. Este suministro se centra principalmente en el sector doméstico de municipios alejados de la red de gas natural, aunque también se utiliza en la industria mediante GLP a granel.
Pese a la subida del consumo, el número de clientes en la Comunidad descendió un 1,1 % hasta los 28.189, siguiendo la tendencia nacional. En Salamanca, el descenso fue del 4,7 %, con 4.105 usuarios. Este fenómeno se atribuye a la lenta transformación de redes de GLP a gas natural, que en 2024 afectó a 8.451 puntos en España.
El informe también resalta la distribución rural de los clientes. Salamanca cuenta con 8,31 clientes de GLP canalizado por cada 100 habitantes, un dato moderado frente a Soria, Segovia o Palencia, que lideran el ranking regional. La combinación de aumento en el consumo y descenso en clientes refleja la importancia estratégica del GLP para garantizar suministro energético en zonas alejadas de la red principal.




