Hay un motivo por el que se designa a cada día al menos uno o dos apellidos: reivindicar una causa, recordarle a la sociedad que hay algo que merece conocer, algo por lo que hay que luchar. Este lunes, como cada 6 de octubre, se conmemora el Día Mundial de la Parálisis Cerebral, con el objetivo de no olvidar que aún queda mucho por hacer en la ayuda a este colectivo.
La Confederación Española de Asociaciones de Atención a las Personas con Parálisis Cerebral (ASPACE) define la parálisis cerebral como "una pluridiscapacidad de base física causada por una lesión en el cerebro producida antes de que su desarrollo y maduración sean completos". Dicha lesión puede producirse antes de nacer, en el momento del parto o de forma posterior a él.
Los datos de ASPACE revelan que 1 de cada 500 personas tiene parálisis cerebral, así como, de los 17 millones de personas con parálisis cerebral alrededor del mundo, son 120.000 las que residen en España.
Al menos el 80 por ciento de las personas con parálisis cerebral necesitan apoyo de manera continúa las 24 horas al día, algo complejo tanto para ellos como para sus familiares. Así, es como surgen asociaciones como ASPACE Salamanca, cuyo fin general es la asistencia social a las personas con parálisis cerebral y a sus familias.
Es desde 1979 que ASPACE Salamanca lleva trabajando para mejorar la calidad de vida de las personas con parálisis cerebral en toda la provincia. Más de 230 profesionales y medio centenar de voluntarios están implicado con este proyecto.
Uno de los ámbitos en los que destacan es en la atención temprana: tratamientos rehabilitadores a niños de entre 0 y 6 años. Su objetivo es "dar respuesta lo más rápidamente posible a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños y las niñas" para que, en el futuro, poseen cierta autonomía y, también, consciencia de su persona. Para ello, desempeñan actividades tanto de rehabilitación como con vocación de potenciar sus capacidades sensoriales, cognitivas o afectivas.
Pero ASPACE Salamanca no trabaja solo para los más pequeños. Además de contar con un centro de educación para jóvenes de entre 3 y 21 años (el colegio de Educación Especial y Rehabilitación 'El Camino'), también trabajan en dos centros para personas adultas: el Centro asistencial y de rehabilitación 'Entrecaminos', en Salamanca, y el Centro ocupacional, asistencial y de rehabilitación 'La Cantera', en Villamayor de Armuña.
"La familia es una estructura básica en el proceso de aprendizaje y socialización", defienden desde ASPACE Salamanca, motivo por el que también está entre sus propósitos el de contribuir con el biniestar de todos los miembros del núcleo familiar, pues son quienes acompañan de forma directa a las personas con parálisis cerebral. Ofrecen a todos ellos, formación, asesoramiento y, también, apoyo.
A todo ello, se suma la reivindicación social. Ahora mismo, se encuentran trabajando en la campaña 'Ya Toca', con la que reclaman una Estrategia Estatal que garantice servicios especializados y ayuda para las personas con parálisis cerebral. Un "compromiso colectivo" que involucre a administraciones, políticos y entidades.
Esta lucha se hace más fuerte en días como el 6 de octubre. Por eso, este lunes, a las 11:30 horas, ASPACE Salamanca tomará la Plaza Mayor para desarrollar un acto institucional con el seguir recordando que ya toca comprometerse con la paralisis cerebral.
A este evento, en el que se leerá un manifiesto, está previsto que acudan el presidente de ASPACE Salamanca, Jesús-Alberto Martín Herrero, el alcalde de Salamanca, Carlos Manuel García Carbayo, la diputada de Bienestar Social, Eva Picado, la subdelegada del Gobierno, Rosa María López Alonso, y la gerente territorial de Servicios Sociales, Isabel Fernández Cambón. También, se iluminará la fuente de la Puerta Zamora con los colores corporativos de la asociación y la cantautora salmantina Sossie regalará a los asistentes una actuación musical.




