Salamanca conmemorará el próximo 6 de octubre el Día Mundial de la Parálisis Cerebral con una jornada de concienciación en la Plaza Mayor, organizada por Aspace Salamanca con la colaboración del Ayuntamiento. Bajo el lema ‘El mejor regalo es cuidar sin renunciar’, la iniciativa pretende dar visibilidad a la realidad de las familias que cada día acompañan y cuidan a personas con parálisis cerebral y grandes necesidades de apoyo.
La concejala de Familia e Igualdad de Oportunidades, Miryam Rodríguez, y el presidente de Aspace Salamanca, Jesús Alberto Martín Herrero, han presentado este viernes el programa de actividades, que tendrá como eje central la reivindicación de un sistema de cuidados y apoyos que permita a las familias atender a sus seres queridos sin tener que renunciar a su propia vida personal y laboral.
Durante la presentación, Rodríguez destacó el compromiso del Ayuntamiento con las asociaciones de la ciudad y recordó que en 2026 el Consistorio ha incrementado casi un 7% el presupuesto destinado a financiar 70 convenios, hasta superar los dos millones de euros.
La concejala también puso el acento en la importancia de la innovación y los avances tecnológicos aplicados a la discapacidad. En este sentido, recordó que el Ayuntamiento financió en 2024 la adquisición por parte de Aspace del sistema robótico rehabilitador Omego Plus, destinado a realizar tratamientos de alta intensidad de forma segura y motivadora.
A esta apuesta se suma este año la adquisición del sistema de terapia interactivo Myro, dirigido a personas con pluridiscapacidad. La herramienta permite reforzar las intervenciones terapéuticas, trabajar la autonomía personal y funcional y facilitar a los profesionales el seguimiento de la evolución de los usuarios mediante informes automatizados.
La colaboración municipal con Aspace también ha incluido el acondicionamiento de las instalaciones de la asociación en la calle Juan del Encina y la adquisición de un autobús de transporte adaptado.
Las familias, en el centro de la jornada
Jesús Alberto Martín explicó que el lema elegido este año pretende poner sobre la mesa una realidad que, a su juicio, sigue siendo poco visible: el peso que recae sobre las familias en el cuidado de las personas con parálisis cerebral.
“Las familias somos el principal apoyo de las personas con parálisis cerebral y grandes necesidades de apoyo para la vida diaria”, señaló el presidente de Aspace Salamanca. Una responsabilidad que, según indicó, en numerosas ocasiones obliga a reorganizar la vida familiar y laboral.
Martín incidió en las renuncias que pueden afrontar las familias, desde reducir la actividad laboral o los ingresos hasta dejar en segundo plano proyectos personales o planes de futuro.
Desde Aspace reclaman que el sistema público de cuidados y apoyos tenga en cuenta estas necesidades y permita a las personas con parálisis cerebral ejercer sus derechos en igualdad de condiciones. Entre las demandas planteadas se encuentran un mayor apoyo a la vivienda, más plazas residenciales y plazas en centros de día.
“Necesitamos que el sistema público de cuidados y apoyos nos tenga en cuenta”, resumió Martín, quien también defendió que las administraciones acompañen las estructuras y servicios que se están desarrollando para atender a las personas con discapacidad y sus familias.
Un programa en la Plaza Mayor
Los actos del Día Mundial de la Parálisis Cerebral comenzarán el 6 de octubre a las 11:30 horas en la Plaza Mayor. La jornada estará presentada por la periodista Toñi Rodríguez y contará durante todo el evento con una mesa informativa.
El programa arrancará con la recepción y bienvenida a cargo del presidente de Aspace Salamanca. Posteriormente se dará lectura a un manifiesto.
Uno de los momentos centrales será la representación de un ‘flashmob’, con una coreografía preparada por la Escuela de Arge junto a personas con parálisis cerebral. La actuación estará acompañada por las canciones Un beso redondo, de Conchita, y Bajo el mismo sol, de Álvaro Soler.
El acto concluirá con la intervención del presidente de Aspace Salamanca.
La jornada busca así convertirse en un espacio de visibilidad, inclusión y solidaridad, pero también en una llamada de atención sobre las necesidades que afrontan las familias.



