En un primer pase, fueron conducidos dos astados hasta la plaza, donde quedaron encerrados sin mayores complicaciones.
Publicidad
Publicidad
Tras ello, los cabestros repitieron recorrido para guiar a otros dos toros en un segundo pase, igualmente resuelto con éxito y sin incidentes.
La mañana, marcada por un cielo nublado pero sin lluvias, acompañó a vecinos y visitantes que no quisieron perderse este espectáculo de tradición y emoción
Publicidad




