La falta de efectivos, la escasez de medios y las dificultades para atender las necesidades de seguridad del medio rural han centrado la reunión mantenida este lunes en Salamanca entre representantes de JUCIL (Asociación Profesional Justicia Guardia Civil) y responsables del Partido Popular. Sonia Valverde y Raúl Iglesias, en representación de la asociación de guardias civiles, han trasladado sus preocupaciones al secretario provincial del PP y presidente de la Diputación de Salamanca, David Mingo, y a las candidatas al Congreso de los Diputados Carmen Seguín y Pilar Sánchez.
Sonia Valverde ha puesto de manifiesto la pérdida de autoridad de lo agentes, así como las dificultades a las que se enfrentan los funcionarios de la Guardia Civil para enfrentarse a la delincuencia: “Este Gobierno nos ha quitado el principio de autoridad y no tenemos armas para pelear contra el delincuente”, ha afirmado la representante de JUCIL, que ha puesto como ejemplo la falta de respeto y de autoridad que tiene hoy día un agente de la Guardia Civil de cara al delincuente.
A eso ha añadido que los agentes deben atender nuevas formas de delincuencia sin que se hayan incrementado en la misma medida los recursos disponibles.
Valverde ha explicado que a los delitos tradicionales se suman ahora otros que requieren una respuesta policial específica, como los relacionados con el ámbito telemático, mientras que los agentes siguen teniendo que atender el resto de las necesidades con los mismos efectivos. También ha señalado el incremento de las actuaciones relacionadas con la violencia de género, que se incorporan a una carga de trabajo que ya consideran difícil de asumir.
La representante de JUCIL ha puesto el acento, además, en las dificultades que pueden surgir en el día a día de un cuartel cuando los recursos humanos son insuficientes. Entre las situaciones descritas figura la necesidad de atender simultáneamente las llamadas telefónicas, las incidencias que llegan a las dependencias y otras actuaciones policiales, incluso cuando los agentes tienen que salir para realizar una intervención. Una acumulación de tareas que, según la denuncia trasladada, complica la atención a los ciudadanos y la capacidad de respuesta.
El PP cifra en 150 los agentes que faltan en Salamanca
Por su parte, David Mingo ha denunciado que el Gobierno de Pedro Sánchez ha “abandonado a su suerte” a los pueblos y a la Guardia Civil, y ha asegurado que la situación de la provincia resulta preocupante. Según los datos expuestos por el Partido Popular, Salamanca tiene un déficit cercano a los 150 agentes, una cifra que, según los populares, no responde a una estimación propia, sino a datos que también reconoce el Ministerio del Interior.
“No se puede hablar de oportunidades en el mundo rural” si no se garantiza la seguridad de quienes viven en los pueblos, ha defendido Mingo, que ha insistido en que la seguridad ciudadana “no es un lujo, es un derecho”. El dirigente popular ha calificado de “insostenible” la situación que, a su juicio, atraviesan algunos puestos de la provincia por la falta de personal y de medios.
Los populares han advertido que la escasez de efectivos obliga a los agentes a multiplicarse para cubrir las necesidades de territorios extensos y con población dispersa. En algunos cuarteles, según han expuesto, un solo guardia civil puede tener que atender el teléfono, abrir la puerta y asumir tareas de custodia, mientras siguen pendientes otras demandas de los ciudadanos. La falta de personal también limita la disponibilidad de patrullas y puede dificultar la atención de las incidencias, especialmente durante la noche.
Mingo ha asegurado que esta situación repercute en el servicio que se presta en el medio rural y ha señalado como ejemplo las necesidades de Santa Marta de Tormes y Villares de la Reina. Según los datos aportados durante la comparecencia, ambos puestos gestionan alrededor de 5.000 diligencias al año, una carga de trabajo que los populares consideran significativa en un contexto de falta de efectivos.
En el caso de Santa Marta de Tormes, Mingo también ha aludido a la situación de la casa cuartel, cuya promesa, según ha denunciado, no se ha materializado como estaba previsto. El edificio funciona actualmente como cuartel, pero no con las condiciones que, a juicio del PP, serían necesarias para responder adecuadamente a las necesidades del puesto. La presencia de una compañía en las instalaciones también habría reducido el espacio disponible para unas oficinas concebidas para un puesto principal.
Más patrullas, cobertura de vacantes y ningún cierre de cuarteles
Ante este escenario, el Partido Popular ha reclamado al Gobierno que cubra el 100 % de las vacantes de la Guardia Civil en Salamanca y que ponga en marcha un plan de choque para reforzar la seguridad rural con más agentes y patrullas. Mingo ha defendido que hacen falta “hechos, inversiones y agentes en la calle”, en lugar de lo que ha calificado como “propaganda vacía”.
Entre las principales exigencias de los populares también figura el compromiso de no cerrar ningún cuartel más y de reabrir aquellos puestos que, según denuncian, han quedado desmantelados. Consideran que la presencia de la Guardia Civil resulta especialmente importante en una provincia con numerosos municipios y una población dispersa, donde los tiempos de respuesta y la vigilancia dependen en buena medida de la disponibilidad de patrullas.
El PP ha puesto de manifiesto, además, que la falta de agentes tiene consecuencias directas para agricultores, ganaderos y vecinos de los municipios salmantinos. Durante la comparecencia se han referido a los robos en explotaciones agrarias, naves, herramientas e infraestructuras públicas, problemas que afectan a quienes viven y trabajan en el medio rural y que, según los populares, han aumentado en la actualidad, evidenciando la necesidad de reforzar la vigilancia.
La formación también ha criticado que la Guardia Civil no esté reconocida como profesión de riesgo, pese a los peligros asociados a su trabajo. Mingo ha considerado esta situación una muestra del trato que, en opinión del PP, reciben los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y ha denunciado lo que ha calificado como una campaña de desprestigio contra los agentes.
“El PP va a estar siempre al lado de la Guardia Civil y de los alcaldes, defendiendo la actividad de nuestros pueblos”, ha señalado Mingo, que ha insistido en que la seguridad debe ocupar un lugar prioritario en las políticas dirigidas al medio rural.
Los populares han concluido reclamando al Ministerio del Interior que adopte medidas concretas para cubrir las vacantes y mejorar los recursos disponibles. La reivindicación, han insistido, pasa por garantizar que los guardias civiles puedan desarrollar su trabajo con medios suficientes y que los vecinos de Salamanca cuenten con una respuesta adecuada ante cualquier problema de seguridad.



