Agosto arranca con uno de los periodos de mayor movimiento en las carreteras españolas. Coincidiendo con el inicio de las vacaciones para muchos trabajadores, miles de conductores emprenderán este fin de semana sus desplazamientos hacia la costa, el pueblo o diferentes destinos turísticos, por lo que conviene revisar el vehículo antes de ponerse al volante y comprobar que no falta nada imprescindible.

Aunque la mayoría de los trayectos transcurren sin incidencias, una avería, una retención prolongada o las altas temperaturas pueden complicar el viaje si no se va preparado. Por ello, los especialistas recomiendan dedicar unos minutos a revisar tanto el estado del coche como el equipamiento que se lleva en el interior.
Entre los elementos que no deberían faltar destacan el agua suficiente para todos los ocupantes, especialmente durante los desplazamientos más largos; un cargador para el teléfono móvil o una batería externa; una linterna; un pequeño botiquín; gafas de sol de repuesto para el conductor y la documentación del vehículo.
También es importante comprobar que el coche dispone del chaleco reflectante y del sistema de señalización de emergencia correspondiente, además de verificar que los neumáticos presentan la presión adecuada y un dibujo en buen estado, revisar los niveles de aceite y del líquido refrigerante y asegurarse de que las luces funcionan correctamente.
Otro aspecto a tener en cuenta son las elevadas temperaturas que puede alcanzar el interior del vehículo cuando permanece estacionado al sol. Medicamentos, aparatos electrónicos, aerosoles o alimentos pueden deteriorarse con facilidad, por lo que se recomienda no dejarlos dentro del coche durante largos periodos de tiempo.
Los expertos también aconsejan planificar el recorrido con antelación, consultar el estado del tráfico antes de salir, evitar las horas de mayor calor siempre que sea posible y realizar una parada cada dos horas o aproximadamente cada 200 kilómetros para descansar.



