Hace cuatro años, comenzaron una serie de obras en la Catedral de Salamanca para restaurar algunas de sus partes visibles. Para concretar más, en 2022 se iniciaba la restauración del atrio de la misma, donde se incluirían unos baños públicos. Así pues, comenzaron desmontando algunas de las losas de piedras, que también fueron limpiadas y reparadas, para así realizar esta restauración.


En 2024, arrancaban también la Catedral Nueva las obras que servirían para visitar la Mazmorra, la Sala del Reloj o el Cuerpo de Campanas, ocultas en el interior del sagrado lugar. Una restauración por la que se contrató a Valentín Berriochoa, presupuestando la obra en 471.000 euros, de los que se utilizarán en un principio unos 249.000 para mejorar el espacio que se encuentra entre la bóveda y el tejado.





