Acordarse de beber agua a lo largo del día puede parecer una tarea fácil, pero la realidad es que, a veces, se nos olvida. En esta época del año, es más importante todavía estar hidratados y, por eso, los expertos en nutrición subrayan que el agua siempre tiene que ser la base de nuestra hidratación. No obstante, cada persona necesitará ingerir una cantidad de agua distinta, ya que aspectos como el metabolismo, las condiciones ambientales y el grado de actividad van a influir en ello.
"Se puede partir de la base de beber entre uno y dos litros, más lo que obtenemos a través de la comida", sugieren asegurando, además, que siempre hay que ingerir un mínimo, pero que también hay que tener en cuenta que habrá que beber mayor cantidad de agua en los días de más calor. Ante esto, recalcan la importancia de beber pequeños sorbos de agua a lo largo del día: "Cuando bebemos al final de la jornada, el cuerpo ya lleva todo el día funcionando sin agua. Por eso, hay que estar en alerta, ya que la sed es un síntoma de deshidratación y nos estaría avisando de que nuestro cuerpo la necesita".
Según publica el periódico ABC, las otras bebidas saludables que podemos incluir en nuestra dieta son el agua con gas, el agua de coco, las infusiones y el café solo. Además, también valen los helados de fruta triturada con agua, la leche o la bebida vegetal.
A continuación, enumeramos una serie de alimentos que hidratan y que son la alternativa perfecta al agua.
- Sandía.
- Melón.
- Fresa.
- Pepino.
- Calabacín.
- Tomate.
- Apio.
- Rábano.
- Pimiento.
- Espárrago.
- Lechuga, escarola, espinaca, berro y endivia.
- Berenjena.
- Champiñones.
- Acelga y canónigos.
- Col.
- Lombarda.
- Calabaza.




