La Asociación del Defensor del Paciente ha hecho público sumemoria anual de 2024 donde informan de las presuntas negligencias médico-sanitarias cometidas en los hospitales de España.
En este informe, señalan haber recibido a lo largo del pasado año la friolera cifra de 14.088 denuncias, 2.017 más que en 2023, de las que 798 fueron debido a un fallecimiento. En este último caso, siendo 196 más que en 2023.
Haciendo balance de los casos que han llegado ante el Defensor del Paciente, la asociación expone que “nos encontramos ante un sistema sanitario arcaico, al borde del colapso, en el que los problemas sin resolver de la red sanitaria pública se acumulan con listas de espera calamitosas y con máximos históricos, falta crónica de profesionales sanitarios, Atención Primaria de difícil acceso, salas de Urgencias desarboladas, sobrecarga laboral, escasez de recursos, disminución de camas hospitalarias, notable aumento del número de negligencias médicas, incertidumbre por la crisis de MUFACE, etc.”
“Peligra nuestra vida cada vez que vamos a un hospital”
Carmen Flores, presidenta del Defensor del Paciente a nivel nacional lamenta ante Salamanca24horas.com que la situación sanitaria que vive nuestro país es “gravísima”, apuntando que “peligra nuestra vida cada vez que vamos a un hospital”. En este sentido, matiza que esta situación no es culpa de los profesionales, sino de la mala gestión que en el caso de Salamanca le corresponde a la Junta de Castilla y León. Una culpa que también achaca al Gobierno de España que está por encima de las comunidades autónomas, asegurando que “esto es una realidad latente por la desviación de dinero público que hay hacia las privadas y que, desde luego, esto desaparece porque hay falta de medios, falta de personal, y hasta de medicamentos”.
El hospital de Salamanca, el quinto de Castilla y León más denunciado
El informe del Defensor del Paciente posiciona al Complejo Asistencial Universitario de Salamanca en el puesto número cinco de los hospitales más denunciados en CyL durante el 2024, figurando además entre los 77 más denunciados a nivel nacional. Por delante de este hospital, se encuentra encabezando la lista el Complejo Asistencial Universitario de León, el Hospital Universitario Río Ortega y el Clínico Universitario de Valladolid, junto con el Hospital Universitario de Burgos (HUBU).
En el caso concreto de Salamanca se han registrado hasta 84 casos de los 812 de Castilla y León. Flores advierte de que “generalmente hemos tenido un ‘boom’ de denuncias de listas de espera, con daños”, subrayando que “nos están llamando un mínimo de personas para lo que está pasando de verdad, porque la gente que viene está desesperada porque les han dado una cita para una prueba que puede ser cáncer o una lesión irreversible y no los llaman”. Además de las listas de espera, reconoce que los casos provenientes de oftalmología y traumatología son los más denunciados, aunque insiste en que “las negligencias no son solo por un acto médico en un quirófano, sino por la falta rápida y eficaz que necesita el paciente”.
A nivel de Castilla y León las especialidades más denunciadas son las cirugías generales, las listas de espera, las urgencias, traumatología, ginecología y obstetricia.
Además, según se desgrana en el informe, los datos del Ministerio de Sanidad, a fecha del 30 de junio de 2024, establecen que los plazos de espera para una intervención quirúrgica en nuestro país registran 848.340 pacientes para una operación y una media de tiempo de 121 días.
Principales problemas sin resolver en la red sanitaria: colapsos en urgencias y mala gestión en la atención primaria
En cuanto a los problemas que se llevan acumulando y agravando en el tiempo, colapsando la red sanitaria pública, la presidenta del Defensor del Paciente lamenta que la situación es “desgraciadamente muy parecida en todos los hospitales de España”. Así, advierte que “en Valladolid hay los mismos problemas que se dan en Salamanca o en León”, algo que enfatiza “no pueden alegar que se desconoce desde la Junta de Castilla y León, porque son conocedores, lo que pasa es que no saben abordar las situaciones y no se invierte para que tengamos una sanidad pública decente, porque el sistema es buenísimo, pero cuando no se alimenta se muere”.

En Salamanca, dice Flores que “hay listas de espera inmensas, también la atención primaria en los pueblos aledaños a Salamanca necesita una reversión total y absoluta porque con ella se evitan los colapsos en urgencias”. Añade que la situación que vivimos es “esperpéntica” y que “Salamanca no es una excepción”. Detalla que “la gente se enfada y los profesionales viven una situación grave, se equivocan porque les obligan a ir deprisa, les exigen más tiempo del que deben de estar trabajando, duplicando su jornada laboral. Y esto, sino lo arreglan es porque no quieren, porque en la sanidad privada hay médicos de todas las especialidades, y en la pública los infravaloran”. Por ello, concluye, “estamos pidiendo a voz en grito que se solvente el problema que existe en la sanidad pública que cada vez es peor. Estamos en peligro, y así no podemos seguir”.
Una situación agravada con el paso de la pandemia
Cabe incidir que de 2020 a 2024 España ha experimentado una subida meteórica de las listas de espera y, por este motivo, cada vez son más los casos que llegan de mala praxis médica, por errores de diagnóstico y demoras en tratamientos con resultados de secuelas graves o incluso con muertes.
Carmen Flores revela que a raíz de la pandemia el sistema sanitario se ha quebrado más, que “la atención primaria ha pegado un vuelco brutal”. En Salamanca, expone que “llamas a los centros de salud y no hay forma de que te atiendan a corto plazo, si tienes suerte te dan una cita para 10 días”. Y, ante este tipo de situaciones asegura que la gente se va a urgencias. “Tras la pandemia, lo que desgraciadamente está peor es la salud mental, que ha crecido como la pólvora, hay muchos más suicidios (*) porque una persona que necesita una atención de un psiquiatra o de un psicólogo y le dan cita para después de seis u ocho meses, puede acabar optando por quitarse la vida o hacer daños a terceros. Y eso es algo que se puede prevenir en la mayoría de las ocasiones”.
(*) La muerte por suicidio continúa siendo un problema social que no es ajeno a ningún colectivo, estrato o país del mundo. Sin embargo, es un problema que tiene solución y que todas las personas pueden recibir ayuda para seguir viviendo y afrontar un momento puntual de su vida.
El teléfono de la Esperanza (923 22 11 11) ofrece ayuda a todas las personas que están pasando por un mal momento de su vida. Del mismo modo, la línea 024 es un servicio de alcance nacional (accesible desde todo el territorio nacional), gratuito, confidencial y disponible las 24 horas del día, los 365 días del año. Recuerda que siempre hay alguien dispuesto a hablar y ayudarte; no estás solo.
Más profesionales que huyen a la sanidad privada y más MIR en la pública
Otro de los problemas que también agrava la sanidad pública en comunidades como Castilla y León, y que afectan entre otros a hospital como el de Salamanca, es la excesiva presencia de los MIR en los hospitales, que en muchas ocasiones están haciendo el trabajo de un médico adjunto sin su supervisión.
Respecto a esto, desde el Defensor del Paciente, su presidenta se muestra tajante: “hay más MIR porque son más baratos y más económicos. No hay médicos en los hospitales porque no los quieren pagar y nos los quieren valorar profesionalmente porque no recuperan a los que se han ido a la sanidad privada, cuando los que hay en la pública no tienen una dedicación exclusiva”.
"Nos encontramos hospitales llenos de MIR que no tienen un adjunto al lado"
Flores denuncia que “nos encontramos hospitales llenos de MIR que no tienen un adjunto al lado, algo que puede costarle muy caro al MIR porque si se equivoca gravemente le va a costar su carrera, y al propio paciente, al que le puede costar su vida”. También tilda de “vergonzoso” que debido a la falta de médicos se esté usando a las enfermeras en atención primaria para que atienda a los pacientes, apuntando que “como obedecen órdenes que no deberían, cuando no saben solventar el diagnóstico mandan al paciente a urgencias, produciéndose colapsos”. Igualmente declara que “no se puede aceptar que un médico que está trabajando en la sanidad pública y a la vez en una clínica privada, le diga a un paciente que no le puede adelantar la lista de espera pero que si va a la privada sí le pueden atender antes”.




