Una firma aparece en una pared de Salamanca. Para muchos puede ser simplemente un conjunto de letras difíciles de entender. Para la Policía Local puede convertirse en el primer indicio de una investigación que termine meses después con la identificación de su autor.

Los agentes tienen un archivo en el que van registrando las pintadas que aparecen en diferentes puntos de la ciudad. Cada nueva actuación se documenta y se compara con las anteriores para comprobar si la firma ya es conocida y si puede estar relacionada con otras pintadas.
El trabajo se intensifica especialmente en determinados momentos del año. Con el comienzo del curso universitario, la Policía Local está detectando prácticamente una nueva pintada cada día. La zona universitaria es actualmente uno de los principales puntos de actuación, junto al Barrio del Oeste.
Pero detrás de cada firma hay un proceso que puede ser mucho más largo de lo que parece. Algunas investigaciones se resuelven en pocos días y otras permanecen abiertas durante meses.
“Nos puede durar desde una semana hasta un año”, explica Carlos, oficial de la Policía Local de Salamanca.
La primera pista está en el 'tag'
Cuando los agentes localizan un nuevo grafiti, el primer paso es documentarlo. No se fotografía únicamente la firma, sino que se realiza una panorámica completa de la pintada y de su entorno.
“Cuando se detecta un grafiti se hace la panorámica completa”, señala Carlos.
La razón es que alrededor de una pintada puede haber otros elementos que posteriormente resulten importantes: otra firma, una pegatina, un dibujo o cualquier detalle que permita conocer mejor la actuación.
También se deja constancia del estado de la superficie y del lugar en el momento en el que se localiza la pintada.
El elemento que más llama la atención de los investigadores es el 'tag', la firma que utiliza el autor. Algunas son fáciles de reconocer, mientras que otras están realizadas con trazos tan deformados que incluso resulta complicado saber qué letras aparecen.

Pero los agentes no se limitan a intentar leerla. La forma de hacer una letra, el recorrido de un trazo, cómo comienza una firma o la manera de terminarla pueden convertirse en características propias de una persona.
“Por los trazos, por la forma de pintar y por la forma de hacer las letras se puede detectar que es la misma persona”, aclara el oficial.
Así, dos pintadas que aparecen en calles diferentes y con meses de diferencia pueden acabar formando parte de la misma investigación.
El autor puede cambiar de firma
Uno de los problemas a los que se enfrentan los agentes es que el grafitero puede modificar su firma.
La Policía Local ya ha detectado casos en los que, después de que una determinada grafía fuera localizada y denunciada, apareció otra diferente.
El cambio no significa necesariamente que se pierda el rastro. Los agentes vuelven a estudiar los trazos y buscan elementos comunes entre la firma antigua y la nueva. Aunque las letras hayan cambiado, determinadas formas de pintar pueden mantenerse.
De esta manera, la investigación no consiste únicamente en buscar una copia exacta de un 'tag', sino en estudiar el conjunto de características que aparecen en las diferentes actuaciones.
A partir de ahí se intenta establecer una trazabilidad: dónde aparece una determinada firma, cuándo vuelve a aparecer y si existe algún patrón que permita relacionar unas pintadas con otras.
Tener localizada una firma no significa conocer al autor
Uno de los puntos más importantes de este tipo de investigaciones es diferenciar entre identificar una firma y poder atribuírsela a una persona.
El momento clave se produce cuando los agentes consiguen relacionar a esa persona con una actuación concreta.
A partir de entonces, las nuevas pintadas que aparezcan y puedan ser relacionadas con ella pueden dar lugar a la correspondiente denuncia.
Es también uno de los motivos por los que algunas investigaciones se prolongan durante meses ya que hay que reunir elementos suficientes para establecer esa relación.
Multas de hasta 1.500 euros y limpieza de las fachadas
Las consecuencias económicas de realizar una pintada dependen de las características de cada actuación. La Policía Local trabaja junto al área de Medio Ambiente para valorar cada caso y determinar la respuesta administrativa que corresponde.
No se considera de la misma manera una pequeña firma realizada con un rotulador que un grafiti de grandes dimensiones. También se tienen en cuenta factores como el impacto visual, el tamaño de la pintada y si se trata de una actuación reiterada.
Cuando concurren varias de estas circunstancias, las sanciones administrativas están llegando en muchos casos a rondar los 1.500 euros por una pintada, según explica Carlos. Además, cuando las características o los daños ocasionados lo requieren, los hechos pueden pasar de la vía administrativa a la judicial.
La actuación policial no termina necesariamente con la identificación del responsable. La limpieza de las pintadas es también una parte importante para evitar que vuelvan a aparecer.
Desde la Policía Local consideran fundamental actuar cuanto antes. Una fachada que permanece durante semanas con una firma puede terminar atrayendo nuevas pintadas y convertirse en un punto habitual para los grafiteros.
En el caso de los inmuebles particulares, el Ayuntamiento de Salamanca necesita el permiso correspondiente para poder realizar los trabajos de limpieza. Los propietarios pueden solicitar la actuación para eliminar pintadas de las fachadas a través de los canales habilitados por el Consistorio.
La solicitud puede realizarse a través de los teléfonos 010 y 923 279 137, del correo electrónico medioambiente@aytosalamanca.es. También puede tramitarse a través de la sede electrónica del Ayuntamiento de Salamanca.

La Policía Local está trasladando también esta información a administradores de fincas y comunidades de propietarios para que conozcan el procedimiento y puedan actuar con rapidez cuando aparezca una nueva pintada.
“Las denuncias de vecinos o comerciantes son fundamentales”, asegura Carlos. Por ello, los agentes recomiendan comunicar cuanto antes la aparición de un grafiti y comenzar los trámites necesarios para su eliminación.
La Policía sigue el rastro de las firmas más allá de Salamanca capital
El seguimiento de las pintadas no se queda en las calles de la capital. La Policía Local ha detectado que algunas firmas que aparecían habitualmente en Salamanca también han comenzado a localizarse en municipios del entorno.
Cabrerizos y Carbajosa de la Sagrada son algunas de las localidades donde, según esclarece Carlos, también se ha detectado una importante presencia de pintadas.
Esta situación hace especialmente importante el intercambio de información entre los diferentes cuerpos policiales. La Policía Local comparte datos sobre grafitis y autores con Policía Nacional y Guardia Civil cuando pueden resultar de interés, de manera que una misma firma pueda relacionarse con actuaciones detectadas en distintos municipios.
Así, una pintada que aparece fuera de Salamanca puede aportar información sobre una firma que los agentes ya tenían registrada en la capital y ayudar a completar el seguimiento de su actividad.
Las pegatinas, otra forma de dejar una firma
El fenómeno tampoco se limita a la pintura.
Los agentes han detectado el uso de pegatinas con firmas de grafiteros, una forma rápida de colocar una marca en diferentes lugares de la ciudad.
La ventaja para quien las utiliza es precisamente la rapidez: puede colocar la pegatina en cuestión de segundos y continuar su recorrido.
Pero también deja un elemento que puede ser documentado.
Cuando una persona es identificada y se consigue relacionarla con este tipo de actuaciones, las pegatinas pueden incorporarse igualmente a las diligencias y dar lugar a la correspondiente denuncia.
Los objetos que se intervienen durante una investigación son documentados y quedan a disposición de la vía administrativa o judicial que corresponda. En los casos que llegan a los tribunales, se ponen a disposición del juzgado.
La firma ‘PEPO’ que llevó a la Policía hasta el presunto autor de 26 pintadas en Salamanca
Los agentes de la Policía Local han identificado a un hombre de 38 años al que atribuyen un total de 26 pintadas realizadas en distintos puntos de Salamanca, entre ellas varias en el Puente Enrique Estevan. Los daños ocasionados en este Bien de Interés Cultural han sido valorados por los técnicos municipales en 19.485,52 euros.
La investigación se inició tras detectar en diferentes zonas de la ciudad la misma grafía, ‘PEPO’, lo que permitió a los agentes relacionar las distintas pintadas y centrar las pesquisas en un mismo autor.

Tal y como adelantó Salamanca24horas.com el pasado 15 de julio, la Policía Local consiguió identificar al presunto responsable después de reunir las pruebas necesarias y poner los hechos en conocimiento del Juzgado de Guardia.
El seguimiento de las pintadas permitió a los agentes localizar al sospechoso mientras realizaba una nueva intervención. Posteriormente, fue sorprendido in fraganti cuando efectuaba otras pintadas en la calle San Justo.
Entre los 26 hechos que se le atribuyen figuran varias actuaciones en el Puente Enrique Estevan, cuyos daños han requerido una valoración específica debido a su condición de Bien de Interés Cultural. Del total de 19.485,52 euros, 7.824,54 euros corresponden a los trabajos de limpieza y restauración, mientras que 11.660,98 euros están relacionados con los daños patrimoniales inmateriales.

La restauración del puente deberá llevarse a cabo mediante técnicas específicas y con las correspondientes autorizaciones de Patrimonio, debido a las características y protección del monumento.
Los hechos ya han sido puestos en conocimiento del Juzgado de Guardia, que será el encargado de continuar con el procedimiento.
Con el inicio del curso universitario, la Policía Local mantiene una vigilancia especial en la zona universitaria y el barrio del Oeste, dos de los puntos de Salamanca donde se está detectando una mayor presencia de pintadas. La vigilancia se adapta también a la aparición de nuevos focos en otros puntos de la ciudad.
Desde la Policía Local recuerdan que quienes quieran desarrollar su faceta artística cuentan con actividades y recursos municipales, a través de Juventud y otras concejalías, que permiten hacerlo en espacios autorizados.
Una alternativa que permite desarrollar esta actividad sin asumir las consecuencias que pueden conllevar realizar pintadas en lugares no autorizados.



