La Policía Local de Salamanca ha conseguido poner nombre y cara al presunto autor de una oleada de pintadas vandálicas que durante las últimas semanas habían aparecido en distintos puntos de la ciudad y que llegaron a afectar, incluso, a uno de los grandes símbolos del patrimonio salmantino como es el Puente Enrique Estevan.
Tras una ardua investigación que ha logrado determinar una misma autoría detrás de diferentes grafitis, los agentes han identificado a un hombre de 38 años al que se le atribuyen hasta 26 pintadas vandálicas realizados en distintas zonas de Salamanca entre ellas, las que dañaron este histórico puente, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y uno de los ejemplos más destacados de la arquitectura de hierro de principios del siglo XX.

El trabajo policial concluyó este lunes 13 de julio con la identificación del investigado y la puesta de los hechos en conocimiento del Juzgado de Guardia.
La actuación ha permitido no solo localizar al presunto responsable, sino también recopilar las pruebas necesarias para relacionarle con los daños ocasionados en varios espacios de la ciudad.
El caso refleja la labor de la Policía Local a la hora de investigar este tipo de hechos, seguir el rastro de las pintadas y localizar a su responsable, evitando que daños contra lugares tan importantes para Salamanca queden sin respuesta.
Una investigación que comenzó en el Puente Enrique Estevan
La investigación comenzó el pasado 1 de junio, cuando la Policía Local detectó varias pintadas realizadas en diferentes zonas del Puente Enrique Estevan.
Los daños afectaban tanto a la estructura metálica de hierro del puente como a los pretiles de piedra, dos elementos que forman parte de un monumento de especial relevancia histórica y patrimonial para Salamanca.
Desde la Policía Local se remitió al Área de Urbanismo del Ayuntamiento una copia del atestado con las diligencias abiertas para que los técnicos municipales pudieran elaborar el informe de valoración de los daños producidos sobre el patrimonio histórico.
El informe técnico destaca que las pintadas no se produjeron sobre un elemento urbano cualquiera, sino sobre un monumento que cuenta con la máxima protección jurídica dentro del patrimonio cultural español.
El Puente Enrique Estevan, de titularidad municipal, fue declarado Bien de Interés Cultural por Resolución de 14 de enero de 2016, debido a sus valores históricos, arquitectónicos y urbanos.
Según recoge el documento de declaración, se trata de “un magnífico representante de la tecnología histórica de las arquitecturas de hierro de comienzos del siglo XX” y uno de los ejemplos más singulares y relevantes de este tipo de puentes en España.
El informe municipal subraya además la importancia del enclave donde se produjo el ataque. El Puente Enrique Estevan se encuentra junto al Conjunto Histórico de Salamanca y forma parte de un entorno urbano de especial protección. Según destacan en dicho informe su ubicación lo convierte en uno de los elementos que configuran la imagen de la ciudad desde su vertiente sur, con una de las panorámicas más reconocibles de Salamanca, con la Catedral como fondo.
Además, el puente se encuentra dentro de la zona de afección o amortiguamiento del Plan de Gestión de la Ciudad Vieja de Salamanca, un instrumento de protección vinculado al área incluida en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO. El Ayuntamiento aprobó este plan en Pleno el 10 de noviembre de 2017 como herramienta de conservación del conjunto histórico reconocido internacionalmente.
El propio expediente de declaración del puente como BIC recoge que su protección se justifica “atendiendo a la ubicación del puente y a su perfecta integración en el territorio como hito visual y caracterizador de la imagen urbana de la ciudad de Salamanca”.
Por ello, los técnicos municipales consideran que la agresión sufrida no afecta únicamente al material del puente, sino también al paisaje histórico urbano de Salamanca.
Una misma grafía detrás de 26 pintadas en distintos puntos de Salamanca
El informe técnico detalla que las pintadas detectadas corresponden a dos tipos de grafías.
Por un lado, aparecieron firmas realizadas en color blanco, de aproximadamente un metro de longitud, sobre los sillares de granito de uno de los pretiles del puente.
Además, los agentes localizaron varias pintadas negras sobre la estructura metálica del puente, en la zona del primer arco situado en el lado izquierdo.

En estas pintadas aparecía repetidamente la inscripción “PEPO”, una firma que fue comprobada por los técnicos municipales sobre el terreno.
La Policía Local logró posteriormente relacionar estas grafías con otras realizadas en distintos puntos de Salamanca, hasta alcanzar un total de 26 pintadas atribuidas al mismo autor.
Una nueva pintada fue clave para avanzar en el caso
La investigación policial dio un giro cuando los agentes localizaron al presunto autor después de realizar una pintada durante una noche en un establecimiento hostelero.
A partir de ese momento, los policías siguieron sus movimientos hasta sorprenderlo in fraganti cuando realizaba otras pintadas en la calle San Justo.

La intervención hizo posible identificarlo y abrir una línea de investigación que posteriormente permitió analizar la similitud entre las diferentes firmas.
El trabajo policial permitió pasar de un único episodio vandálico a una investigación global sobre una serie de actuaciones repartidas por la ciudad.

El impacto sobre un monumento protegido
El informe elaborado por Urbanismo incide en que una pintada sobre un monumento histórico no puede considerarse únicamente un daño superficial.
Los técnicos explican que, aunque las pinturas puedan ser retiradas mediante tratamientos especializados, existe una afección sobre la propia autenticidad del monumento.
Uno de los principales problemas es la pérdida de las pátinas históricas de las superficies pétreas, una capa natural generada durante décadas que aporta al bien cultural parte de su valor histórico.
La eliminación de esas capas supone una alteración irreversible del elemento original.
El informe recuerda que los daños sobre el patrimonio cultural tienen una dimensión física, pero también una dimensión histórica, jurídica, económica y social.
La “Declaración de Salamanca” contra el vandalismo patrimonial
Los técnicos municipales toman como referencia la denominada “Declaración de Salamanca sobre los daños al patrimonio cultural por vandalismo”, documento surgido tras las jornadas técnicas celebradas en Salamanca los días 4 y 5 de abril de 2025.
La declaración advierte sobre las consecuencias de las pintadas vandálicas sobre bienes culturales, entendiendo que estos actos no solo dañan un elemento físico, sino que afectan a la memoria colectiva y a la identidad de una sociedad.
El informe municipal recuerda que, en una ciudad como Salamanca, cualquier daño contra el patrimonio tiene una repercusión mayor por tratarse de un espacio reconocido internacionalmente como Patrimonio Mundial.
Un coste económico de 19.485,52 euros
La valoración técnica realizada por el Ayuntamiento de Salamanca cifra los daños ocasionados en el Puente Enrique Estevan en 19.485,52 euros, una cantidad que incluye tanto el coste de la reparación material como la valoración de los perjuicios ocasionados al patrimonio histórico.
En lo que respecta a la eliminación de las pintadas, el informe estima un coste de 7.824,54 euros. Para devolver el monumento a su estado original será necesario llevar a cabo una intervención especializada que contempla la instalación de medios auxiliares y la realización de trabajos previos, además de trabajos verticales para sanear y limpiar la estructura metálica del puente, repintar el perfil afectado y limpiar los dos pretiles de granito mediante técnicas específicas con abrasivos blandos y presión controlada, con el fin de minimizar el impacto sobre un bien protegido.
El presupuesto de ejecución material de estos trabajos se sitúa en 5.300,46 euros, una cifra a la que posteriormente se suman los gastos generales, el beneficio industrial y el IVA hasta alcanzar el coste total previsto para la restauración del monumento.

11.660 euros por daños patrimoniales inmateriales
Además del coste de la reparación material, el Ayuntamiento también incorpora una valoración de los daños inmateriales ocasionados al monumento, que asciende a 11.660,98 euros. Esta cuantía tiene en cuenta el perjuicio causado a un bien de especial relevancia patrimonial y no solo el coste de eliminar las pintadas.
Para calcular esta valoración, los técnicos han considerado aspectos como la condición del Puente Enrique Estevan como Bien de Interés Cultural (BIC), su autenticidad, su valor histórico, estético y de antigüedad, su importancia como elemento representativo de la identidad de Salamanca, su singularidad como una de las principales infraestructuras históricas de la ciudad, su integración en el paisaje urbano y el trabajo realizado por los distintos empleados públicos que han intervenido en la investigación, la tramitación del expediente y la valoración de los daños.
Al tratarse de un Bien de Interés Cultural, cualquier intervención sobre el Puente Enrique Estevan deberá contar con autorización previa y expresa de la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural.
Así lo establece la Ley 7/2024, de 20 de junio, de Patrimonio Cultural de Castilla y León, y la normativa urbanística municipal.
Con la identificación del presunto responsable concluye una investigación de la Policía Local de Salamanca que ha permitido esclarecer una serie de actos vandálicos cometidos en distintos puntos de la ciudad. Ahora será el Juzgado de Guardia el encargado de continuar con el procedimiento y determinar las posibles responsabilidades.



