El pasado año, 2025, se cerró con una tendencia al alza en el ámbito judicial de la provincia de Salamanca, un comportamiento que contrasta con la ligera contención registrada a nivel nacional. Según los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE), un total de 1.756 adultos fueron condenados con sentencia firme en la provincia salmantina, lo que representa un incremento del 6,49 por ciento en comparación con el ejercicio anterior. Este crecimiento sitúa a la provincia como uno de los territorios de la comunidad donde más se incrementaron las resoluciones penales firmes.
Este repunte no se limitó únicamente a la población adulta. Salamanca se consolidó además como el segundo gran foco de Castilla y León en lo que respecta a la delincuencia juvenil, registrando 160 menores de edad, de entre 14 y 17 años, condenados con sentencia firme en 2025. Esta cifra supone un notable aumento frente a los 131 del año previo y sitúa a la provincia charra solo por detrás de Valladolid, que lideró la comunidad con 207 menores sancionados, mientras que otras provincias como León y Burgos quedaron por debajo con 117 y 94 menores condenados, respectivamente.
En el conjunto de Castilla y León, el volumen de adultos condenados alcanzó las 13.203 personas, un 3,15 por ciento más que en 2024. Por provincias, León encabezó la lista autonómica con 2.814 condenados, seguida de Valladolid con 2.804 y Burgos con 2.303, quedando Salamanca en cuarto lugar. El crecimiento salmantino del 6,49 por ciento la sitúa entre las provincias con mayor repunte de la región, una lista que lidera Zamora con un espectacular aumento del 28,83 por ciento y en la que también destacan Burgos y Segovia. En el lado opuesto, los niveles de condenas descendieron en Palencia, Soria y, de manera más acusada, en Valladolid.
La caracterización demográfica de los condenados en Castilla y León revela una clara preponderancia masculina. El 78,41 por ciento de los adultos sentenciados en la comunidad autónoma eran varones, sumando un total de 10.353 hombres y experimentando un crecimiento del 3,36 por ciento. Por su parte, las mujeres representaron el 21,59 por ciento restante con 2.850 condenadas. En cuanto a los menores en la región, la cifra global experimentó un levísimo incremento del 0,48 por ciento hasta llegar a los 842 jóvenes, donde los varones también fueron mayoría con un 75,42 por ciento del total.
A nivel nacional, el Registro Central de Penados reflejó una realidad diferente, ya que se inscribieron 306.237 adultos condenados, lo que supuso una caída del 0,2 por ciento. A pesar del incremento de casos en provincias como Salamanca, Castilla y León se mantiene en una posición privilegiada dentro del mapa nacional, registrando una de las tasas de criminalidad más bajas del país con 9,7 condenados por cada 1.000 habitantes, una cifra idéntica a la de Galicia y solo superada por la seguridad de Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid. Las mayores tasas se concentraron, una vez más, en Ceuta, Melilla e Illes Balears.
Finalmente, el informe del INE detalla que el perfil general del condenado en España en 2025 se corresponde principalmente con ciudadanos de nacionalidad española, quienes representaron el 70,2 por ciento de los casos, aunque la tasa por cada mil habitantes de extranjeros fue 2,5 veces superior. Además, la franja de edad con mayor incidencia en el registro judicial se situó entre los 21 y los 30 años, registrando una tasa de 14,4 por cada 1.000 habitantes. La gran mayoría de los ciudadanos que pasaron por el registro penal en todo el país, concretamente el 73,9 por ciento, lo hicieron tras haber cometido un único delito.




