Tras el pasacalles y la ofrenda floral que tuvieron lugar el sábado en Salamanca, la Guardia Real ha concluido sus actividades y exhibiciones con una solemne jura de bandera para personal civil al ritmo de los acordes de la nación.
El acto, presidido por el jefe del Cuarto Militar de la Casa de Su Majestad el Rey, el teniente general Emilio Gracia Cirugeda, ha tenido lugar a las 12:00 horas en la Plaza Mayor, donde unas cuatrocientas personas han celebrado su compromiso con la bandera de España, a quienes han dado la enhorabuena “de corazón y emocionados”.
“Nuestra contribución al bien común es mediante nuestra entrega a la Corona”, ha declarado el coronel jefe de la Guardia Real, Pablo Mateo y Álvarez de Toledo, añadiendo que “nos consideramos una parte más de la sociedad a la que servimos”.
La Guardia Real finaliza este domingo, 17 de septiembre, su visita en la provincia y capital charra, donde aseguran haber encontrado “una gran sorpresa” y han manifestado que “nos llevamos mucho más de lo que hemos sido capaces de ofreceros”.
Después de los cientos de kilómetros que han recorrido, abandonan Salamanca “con un gran conocimiento de esta preciosa tierra” que goza de una “envidiable gastronomía”.

Desde el ágora salmantina Álvarez de Toledo ha agradecido “el apoyo y la disponibilidad” de los diferentes organismos salmantinos.
También, durante el acto, se ha recordado mirando al cielo a “los caídos”, aquellos que “lo dieron todo por la patria” conmemorando así “su sacrificio”.
Finalmente, el coronel jefe ha otorgado la bandera de España al edil salmantino, Carlos García Carbayo, para sellar el vínculo entre Salamanca y la Guardia Real.
“Nos hemos encontrado con una población comprometida, amante de su patria, que apoya y quiere a sus fuerzas armadas. Venir a Salamanca ha sido como jugar en casa”, ha expresado Pablo Mateo y Álvarez de Toledo para concluir con la ceremonia, alzando la voz junto al resto de asistentes al grito de “Viva España, viva el Rey y viva Salamanca”.




