El barro, la tradición, la artesanía y la alfarería se han dado cita en la Plaza de Anaya de la capital salmantina en la XXXV Feria del Barro que organiza ARBASAL. Una feria que estará disponible hasta el 20 de agosto y que ha reunido a más de 20 establecimientos de España que han enseñados sus artes alfareras que aún se mantienen en muchos puntos del país.
La concejala de familia e igualdad de oportunidades, Miryam Rodríguez, ha destacado que “desde el Ayuntamiento de Salamanca se ha querido apoyar este tipo de iniciativas, para poder disfrutar de todas estas maravillas que tenemos en la carpa durante estos días”. Asimismo, se ha animado a los ciudadanos a que paseen por esta muestra para observar la labor que ha estado siempre presente en Castilla y León.
Un oficio olvidado por muchos y que data de siglos atrás. María de las Nieves García Mateos, diputada y delegada de Ferias y Mercados, ha señalado que “desde la diputación se ha apoyado económicamente este tipo de ferias porque nos ayuda a fijar población y a que la gente joven se anime a ser ceramista ya que es uno de los oficios más antiguos que existen”.
Los alfareros, que se han reunido en la carpa situada junto a la catedral, han querido también hacer hincapié en el trabajo que conlleva este tipo de oficio. Una de ellas, Carmen, alfarera de Badajoz de ‘La Cacerola de Barro’, ha comentado que “Salamanca ha significado siempre mucho para este trabajo, ya que en la ciudad suele gustar este producto y, económicamente, es muy positivo para las arcas de los establecimientos”.




