Ayudar a los demás o contribuir a alguna causa más allá de la muerte. Ese es el objeto de los llamados testamentos solidarios, una forma de repartir la herencia que no pasa desapercibida en Salamanca y que ha ido ganando adeptos pese al descenso registrado en 2022: la provincia charra recaudó 651.861 euros correspondientes a seis documentos de últimas voluntades, casi un 34% menos respecto al 2021, cuando la cifra rozaba el millón (983.879 euros), según datos facilitados por la plataforma haztestamentosolidario.org.
El conjunto de Castilla y León también destaca por su generosidad, ya que es la cuarta comunidad autónoma del territorio nacional donde más testamentos solidarios se realizaron hace un año: veintinueve que suman 3.759.841 millones euros, un 31% más que en 2021. Tan solo le superan Cataluña (57), Madrid (50) y la Comunidad Valenciana (30), mientras que Andalucía (28) y el País Vasco (27) le siguen muy de cerca.
“Realizar testamento te hace pensar cómo será el mundo cuando ya no estemos y cómo será la salud del planeta”, declara una persona que se sumó a la iniciativa en haztestamentosolidario.org. “Me decidí por justicia tras ver el hambre, la pobreza y la miseria extrema de cerca”, añade Carmen García-Rosado, charra y socia de Oxfan Intermon, en una entrevista concedida a Salamanca24horas. Una de las razones más repetidas al hacer este tipo de testamento es, precisamente, el deseo de dejar impronta en el mundo y perpetuar los valores propios al tiempo que se ofrece una ayuda directa a las causas elegidas.
Causas solidarias que se pueden apoyar
La iniciativa está integrada por numerosas organizaciones sin ánimo de lucro (Acción contra el Hambre, Amnistía Internacional, Greenpeace…). Las personas que se animan a realizar un testamento solidario pueden así elegir entre diversas causas, como las relacionadas con la Ayuda Humanitaria y al Desarrollo: con menos de 6.000 euros, es posible contribuir al acondicionamiento de un centro de acogida para decenas de niñas en La India; subvencionar un tratamiento para curar la desnutrición severa; o proporcionar medidas sanitarias para refugiadas sirias en el Líbano.
La defensa de los derechos humanos, la protección de la infancia y la ayuda a personas mayores o refugiadas son otros de los proyectos que se pueden apoyar con un testamento solidario. Los animales y las acciones medioambientales, así como la investigación, también tienen su cabida en esta iniciativa. En este último caso, las donaciones oscilan entre los 2.000 euros, para financiar una beca deportiva durante un año para un niño o adolescente con cáncer, y los 50.000 euros, cantidad que permite enviar 980 kits de primeros auxilios compuestos por medicamentos y material sanitario para tratar a víctimas de una catástrofe natural.
Respeto a la herencia legítima

Una vez elegida la organización u organizaciones con las que compartir la herencia, se debe incluir su nombre completo, domicilio, datos de constitución, CIF y demás información legal en el testamento solidario. Tras oficializarlo ante un notario, es recomendable comunicar a la ONG con la que se quiera colaborar la cantidad de dinero o patrimonio que va a recibir. De esta forma, tendrá la posibilidad de planificar su trabajo de cara al futuro.
El hecho de que una persona desee seguir siendo generosa o comprometida más allá de la muerte no excluye que, de tener descendencia, sus hijos reciban la llamada herencia legítima. "Incluir a una ONG en el testamento no implica, en ningún caso, dejar fuera a los herederos, pues estos siempre recibiran la parte que les corresponde por ley", recoge la plataforma haztestamentosolidario.org en su página web.
Otra duda frecuente a la hora de hacer un testamento solidario es si existe la posibilidad de cambiar de opinión. Lo cierto es que sí, ya que, como cualquier otro documento que recoja las últimas voluntades de una persona, se puede modificar tantas veces como se considere al no existir límites legales.




