El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este lunes, 22 de agosto, que el Consejo de Ministros que se celebrará este martes aprobará declarar como zona gravemente afectada por una emergencia de Protección Civil, conocida antes como zona catastrófica, todos aquellos territorios que han sido asolados por incendios durante este año.
Así lo indicó Sánchez tras visitar junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, el Puesto de Mando Avanzado situado en el Parque de Bomberos de Jérica y reconocer sobre el terreno los trabajos de extinción de los incendios en el municipio de Bejís, en Castellón.
Asimismo, dio las gracias a los servidores públicos, Fuerzas Armadas, UME, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y Cruz Roja, entre otros, por el trabajo que están realizando este verano en todos los incendios que han tenido lugar en todo el país y porque, pese a la “devastación”, no ha habido “pérdidas humanas que lamentar”.
El presidente ha recordado que este es el verano más caluroso desde 1961 y ha señalado que ya se han calcinado más de 223.000 hectáreas. Más de 270.000 personas han tenido que ser desalojadas en toda España. "Por desgracia, nos dice la ciencia que estos próximos veranos vamos a tener temperaturas más calurosas", ha agregado, y ha subrayado la emergencia climática, que "está y es más real que nunca".
Por ello, ha abogado por complementar la labor de extinción con una de prevención. En este sentido, ha pedido apoyo al real decreto ley por el que se aprueban medidas frente a incendios forestales que se convalidará previsiblemente el jueves en las Cortes Generales y para lo que ha reclamado el apoyo de los grupos parlamentarios.
"Me gustaría pedir a los grupos parlamentarios que abandonemos cualquier tipo de lucha partidista y aprobemos lo que es de sentido común; todas las administraciones tenemos que pertrecharnos con mayores recursos y reforzar la cooperación institucional para hacer frente a un enemigo común que son los incendios", ha asegurado Sánchez. Asimismo, el presidente ha señalado que los incendios de "nueva generación" exigen replantear la manera de trabajar en ellos.
Sánchez también ha enfatizado el "golpe psicológico" que supone para los vecinos de la zona un incendio y ha lamentado la pérdida de enseres, bienes patrimoniales y biodiversidad que generan. Por ello, ha incidido en la cooperación entre instituciones, que deben "pertrechar los mayores recursos" en prevención y extinción contra el "enemigo común" que son los incendios.




