Con el único objetivo de la seguridad ciudadana, la Guardia Civil acaba de cumplir 173 años. Fue un 13 de mayo de 1844 cuando el por entonces presidente del Gobierno y ministro de la Guerra, Ramón María Narváez, presentó el decreto fundacional de la Guardia Civil. Desde entonces, con diferentes adaptaciones según el tiempo que ha tocado vivir, como ha recordado el subdelegado del Gobierno en el acto celebrado en la Comandancia por el aniversario, siempre ha estado "ahí para dar la respuesta adecuada".
173 años en los que han pasado numerosos agentes por el Cuerpo, de los cuales, una pequeña parte han sido reconocidos por su trabajo. En concreto, aquellos que han pasado a situación de retiro y otros en activo, miembros de la especialidad de seguridad ciudadana, han recibido una condecoración o diploma por los servicios prestados.
Lo han hecho después de que el jefe de la Comandancia, el teniente coronel Jorge Montero tomara la palabra para recalcar que la prevención es la base del trabajo que realiza la Benemérita, especialmente en zonas rurales, donde se hace más difícil llegar siempre en colaboración con el resto de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Quiso, además, incidir en la importancia de atender a los colectivos más vulnerables. Entre ellos, destacó la tercera edad, recogida dentro del Plan Mayor Seguridad, que durante 2016 provocó más de mil servicios, casi 500 entrevistas en residencias y que ya ha tenido más de cien charlas a personas de la tercera edad en el primer trimestre de 2017. Con ello consiguieron que doce personas se investigaran por hechos delictivos en relación a las personas mayores y acudir a 37 auxilios, muchos de ellos por personas que no habían acudido de vuelta a la residencia.
Por estos hechos y otros como el que recordó en la pedanía de Águeda de Ciudad Rodrigo, cuando dos agentes consiguieron rescatar a cuatro personas de un incendio, dos de ellas de apenas uno y dos años de edad, aseguró que "estamos orgullosos del nombre de la Benemérita" y reconoció el esfuerzo y la labor de hombres y mujeres que, de forma desinteresada, se preocupan de la seguridad en servicios que a menudo parecen menos relevantes que otros pero que supone cualquier base de tranquilidad.
Un referente para el resto de países
En el emotivo acto de aniversario hubo tiempo para agradecimientos y recuerdos. Entre otros los puso el subdelegado del Gobierno, Antonio Andrés Laso, que quiso lanzar un mensaje lleno de afecto a aquellos que "sufrieron el zarpazo de la lacra terrorista", de los que varios acabaron dando su vida para conseguir, finalmente, que los españoles sean ahora "más libres" y tengan sus derechos protegidos.
También hubo unas palabras para los familiares, que también conocen de la "profesión dura y difícil" que supone la seguridad. Sin embargo, gracias a ellos, a su apoyo, y a la propia vocación de los agentes, aseguró que España y Salamanca se han convertido "en uno de los territorios más seguros del mundo". "Sois un cuerpo ejemplo de flexibilidad y proximidad al ciudadano. Sois policías modernos que, con cercanía y objetividad, os habéis hecho acreedores de la simpatía de la sociedad", afirmó recordando la reciente Medalla de Oro de Salamanca recibida por acuerdo de todos los grupos municipales.
El subdelegado continuó diciendo que su trabajo ha provocado que la Guardia Civil sea un referente para el resto de los países gracias a una adaptación continua, siempre eficiente. "Os habéis ganado el derecho de estar orgullosos de los que sois", les comentó e instó a aquellos agentes que se jubilan a que sigan dando consejos a los que seguirán velando por la seguridad, todos bajo el paraguas de Jorge Montero, al que se refirió como "un extraordinario servidor público".
Precisamente uno de los condecorados también tomó la palabra para expresar su emoción y nostalgia por el reconocimiento de, en su caso, 31 años de vida profesional en diferentes lugares, entre ellos Bilbao, en el que recordó las dificultades de los servicios en un ambiente de mucha conflictividad social donde vio perder la vida a amigos y donde ir a comprar el pan era un peligro de vida.
Por estos momentos, los buenos y los no tan agradables, que han servido para ganar en compromiso con la sociedad y el Cuerpo, según dijo, agradeció a sus compañeros, a los que les recordó que deben disfrutar al máximo del momento de servir a España y a sus ciudadanos.




