La comunidad castellano y leonesa ha sido la única región de España que aún no había puesto en marcha esta medida desde que en 2015, lo hubiese solicitado la AEGC, la Asociación Española de Guardias Civiles. Una acción que afectará de forma positiva a la benemérita y a las Fuerzas Armadas que no tendrán que acudir a los centros médicos para solicitar una receta electrónica para cualquier tipo de patología o enfermedad crónica.
Una discrimación hacia el colectivo de la Guardia Civil a la que se ha puesto fin tras la reunión con el viceconsejero de Sanidad en el mes de febrero de 2023, en la que se había llegado a un acuerdo con la AEGC.
Desde este lunes, 15 de enero, se pondrá fin a esta situación irregular en la que se ha tardado un año, tras el acuerdo que se ha suscrito entre el Instituto Social de las Fuerzas Armadas y la Gerencia Regional de Salud de la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León.




