Los incendios forestales pueden poner en peligro tanto el medio natural como a las personas y sus bienes. Por ello, Protección Civil insiste en la importancia de la prevención y de conocer las medidas de autoprotección que pueden marcar la diferencia en caso de emergencia.
Medidas de autoprotección si un incendio se aproxima a una vivienda
Si un incendio forestal se encuentra en las inmediaciones de una casa de campo, es fundamental mantener la calma y seguir una serie de recomendaciones para proteger tanto a las personas como a la vivienda.
No se debe arrojar agua en zonas donde pueda haber cables eléctricos. En cambio, es recomendable utilizar mangueras para humedecer el tejado y los alrededores de la vivienda, dificultando el avance del fuego.
Una vez dentro de la casa, conviene cerrar puertas, ventanas y persianas para evitar la entrada de llamas, humo y corrientes de aire que puedan favorecer la propagación del incendio. También es aconsejable desconectar los suministros de gas y electricidad y tapar las rendijas con paños mojados.
En caso de que las autoridades ordenen la evacuación, es imprescindible seguir sus indicaciones y abandonar la zona por las rutas establecidas, sin intentar regresar hasta que se autorice.
Cómo actuar si te encuentras cerca del incendio
Si el fuego es pequeño y acaba de iniciarse, solo debe intentarse apagar si puede hacerse con total seguridad y sin asumir riesgos.
Cuando el incendio tenga mayor intensidad, lo prioritario es alejarse en dirección contraria al humo. Se recomienda respirar por la nariz y proteger las vías respiratorias con un paño húmedo si es posible.
Protección Civil aconseja no buscar refugio en vaguadas o zonas profundas y escapar siempre cuesta abajo cuando el terreno lo permita. Cruzar el frente de llamas puede resultar extremadamente peligroso y solo debe hacerse si no existe otra alternativa, buscando siempre la zona donde el fuego tenga menor intensidad.
Si el incendio alcanza a una persona, lo más seguro es situarse en una zona ya quemada, siempre a espaldas del viento dominante. En caso de que la ropa se incendie, nunca hay que correr: lo correcto es echarse al suelo y rodar para sofocar las llamas o cubrirse con una manta si se dispone de ella.
Prevención en viviendas situadas en el campo
Gran parte de los incendios pueden evitarse con medidas sencillas de prevención.
Entre las recomendaciones figuran no quemar hojas, restos de poda o vegetación sin la correspondiente autorización y nunca hacerlo en jornadas de calor intenso o fuerte viento.
También es recomendable disponer de un plan de actuación familiar ante incendios forestales, mantener despejados de maleza los accesos a la vivienda, conocer las posibles vías de evacuación y limpiar periódicamente tejados y canalones para evitar la acumulación de materiales combustibles.
Prevención durante las actividades en el monte
En el medio natural es fundamental evitar cualquier comportamiento que pueda originar un incendio.
No debe encenderse fuego fuera de los lugares autorizados y es imprescindible apagar completamente cerillas, cigarrillos o cualquier otro foco de calor. Asimismo, no deben abandonarse botellas de vidrio, residuos o materiales que puedan favorecer el inicio o la propagación de un incendio.
La quema de rastrojos o restos vegetales únicamente puede realizarse cuando esté autorizada y siempre respetando las condiciones de seguridad establecidas.
Precauciones durante la quema de rastrojos
Cuando exista autorización para realizar una quema agrícola, esta nunca debe efectuarse en días de fuerte viento, altas temperaturas o sequía prolongada.
Es necesario vigilar el fuego de forma permanente y no abandonar la zona hasta comprobar que está completamente extinguido, revisando cuidadosamente los rescoldos para evitar posibles rebrotes.
Además, debe extremarse la precaución en el uso de maquinaria agrícola o forestal que pueda generar chispas, deflagraciones o descargas eléctricas, especialmente durante la época de mayor riesgo de incendios.




