Ante el repunte de nuevos casos del Covid, tanto en los habitantes de la provincia como en los propios pacientes ingresados, el Hospital de Salamanca ha hecho un llamamiento a la ciudadanía a reforzar el uso de las mascarillas en los afectados y en los mismos acompañantes. Desde la dirección del centro hospitalario aseguran que, tras el incremento de casos, se considera muy importante reforzar el uso de la mascarilla en las instalaciones y por eso, se recomienda su uso entre los acompañantes de las personas hospitalizadas, así como también a cualquier persona que pudiera presentar síntomas de la enfermedad.
Además, también recomiendan el lavado de manos y las medidas necesarias para evitar la transmisión del virus. Para intentar concienciar a los usuarios de la importancia de retomar el uso de cubrebocas, el hospital colocará mascarillas en las zonas de accesos a las instalaciones así como en las plantas de hospitalización y ruega la colaboración de todos para evitar contagios.
En Salamanca la situación epidemiológica hace unos días era de 178 en la tasa de incidencia acumulada de casos de más de 60 años diagnosticados en 7 días, con una ocupación de camas de hospitalización por casos de COVID-19 del 4,23 por ciento y con ninguna ocupación en UCI ni con casos críticos de Covid.
El incremento de casos experimentado en todo el país es debido en gran parte a la presencia de la nueva variante 'EG-5', comúnmente conocida como 'Eris', que viene de la cepa Ómicron y es más contagiosa pero los síntomas son muy similares a los de un resfriado sin llegar a causar casos más graves o más hospitalizaciones críticas. La nueva variante EG.5 viene de Ómicron por lo que su sintomatología es muy similar y no es más grave. Sintomatológicamente no la podemos distinguir de las anteriores. Las variantes que han derivado de la Ómicron original no han tenido mayor gravedad unas que otras.
La principal diferencia entre todas las variantes que han sucedido desde Ómicron y el coronavirus original, conocido como el "virus de Wuhan", es que no se produce una pérdida del olfato y gusto que era un síntoma muy característico. Ahora, los síntomas de esta nueva variante son muy similares a la de Ómicron y se caracterizan por: fiebre, cansancio, fatiga muscular, rinitis, tos seca, cefaleas y, en ocasiones, síntomas digestivos como la diarrea o, incluso, taquicardias.




