El Índice de Precios al Consumo (IPC) en Castilla y León subió un 1,9% en mayo respecto al año anterior, una décima por debajo de la media nacional del 2%. Sin embargo, en la provincia de Salamanca, la inflación anual fue más pronunciada, llegando al 2,5%, convirtiéndose en el mayor incremento de la comunidad, seguida por Valladolid (2,2%).
A nivel autonómico, el aumento de precios en mayo se debió principalmente al alza en hoteles, cafés y restaurantes (3,6%), así como en bebidas alcohólicas y tabaco (3,4%) y alimentos y bebidas no alcohólicas (3,1%). La vivienda (2,8%) y las comunicaciones (2%) también experimentaron subidas por encima de la media regional. En contraste, el transporte (-2%) y la enseñanza (-0,2%) vieron sus costes disminuir en comparación con el año pasado.
Variación mensual y comportamiento provincial
En la variación mensual, los precios en Castilla y León subieron un 0,2% en mayo con respecto a abril. Salamanca lideró este incremento con un 0,7%, seguida de Palencia (0,6%). Las subidas más notables se dieron en vestido y calzado (3,5%), así como en alimentos y bebidas alcohólicas y tabaco (0,9%).
A pesar de que los precios aumentaron en la mayoría de las provincias de la Comunidad en la comparativa mensual, Ávila (-0,2%) y Burgos (-0,1%) registraron ligeras bajadas. Otras provincias como Segovia (0,2%), León, Soria y Zamora (0,1% cada una) mostraron incrementos más moderados, mientras que Valladolid se mantuvo sin cambios.
Estos datos reflejan una tendencia inflacionaria generalizada, aunque con variaciones significativas entre los diferentes sectores y provincias de Castilla y León, siendo Salamanca la más afectada por el alza de precios en el último mes.




