El Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca (IRNASA-CSIC) ha manifestado su satisfacción tras la aprobación en el Parlamento Europeo del reglamento sobre Nuevas Técnicas Genómicas (NTGs). Esta normativa facilitará el uso de plantas modificadas mediante edición genética de alta precisión (como CRISPR), permitiendo obtener cultivos más eficientes, reducir el uso de pesticidas y desarrollar variedades adaptadas a las plagas y al cambio climático. A diferencia de los transgénicos tradicionales, las NTGs modifican los genes propios de la planta sin introducir ADN ajeno.
Anticipándose a este nuevo marco legal, el IRNASA-CSIC ha puesto en marcha el Servicio Científico-Técnico de Edición Genética y Bioinformática, una infraestructura pionera en el sector público español que ofrece apoyo integral a investigadores y empresas desde el diseño experimental hasta la validación de cultivos.
“La aprobación de esta regulación representa un hito histórico. Abre las puertas al desarrollo de soluciones basadas en la evidencia científica para garantizar la sostenibilidad y competitividad de nuestro sector agroalimentario”, destaca Sergio Cerezo Medina, responsable del laboratorio.
El centro subraya que el desafío inmediato radica en transferir eficazmente este conocimiento científico al campo para mejorar la rentabilidad de los agricultores, ofreciendo a su vez alimentos más sostenibles a los consumidores y reforzando la divulgación ante la sociedad.




