Unas trescientas personas se han reunido en la tarde de este jueves frente a la Subdelegación del Gobierno en Salamanca para protestar por el desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años que fue sacada de la casa en la que había vivido toda la vida por la Policía Nacional en Madrid este miércoles. Bajo el lema ‘Nuestro techo, su negocio’, la Asamblea de Inquilinas de Salamanca ha convocado una protesta que ha servido para denunciar los problemas de acceso a la vivienda que hay también en una provincia como Salamanca.
Así, la portavoz e la Asamblea ha asegurado que la concentración se ha convocado para protestar por el desahucio de Maricarmen y también para denunciar la no aprobación en el Congreso de una norma que limite la compra de pisos a fondos buitre. “Estas son las consecuencias de que la vivienda sea un negocio y un bien con el que especular”, ha asegurado añadiendo que “nuestras casas no son un bien con que enriquecerse, nuestras casas son lugares donde vivir, donde desarrollar nuestra vida y donde no podemos estar esperando a que venga el banco X, el propietario X o el fondo buitre X a decirnos que nos tenemos que ir porque tienen que hacerse un poco más ricos”.
En cuanto a los desahucios en Salamanca, la portavoz de la asamblea ha asegurado que “son invisibles. Es decir, no es que en Salamanca no se ejecuten desahucios. En Salamanca se ejecutan desahucios, lo que pasa es que la mayor parte son desahucios silenciosos, es decir, llega la notificación y tú te vas de tu casa. Si tienes la suerte de tener a dónde ir, te vas a donde puedas y si no, pues te vas a la calle. Pero es una realidad con la que se convive día a día en Salamanca”.
También ha denunciado que los alquileres se han duplicado y triplicado siendo totalmente inaccesibles comparados con los sueldos de la clase trabajadora.



